Dramática descripción sobre los presos

Laura Bonaparte, Madre de Plaza de Mayo de la Línea Fundadora, hizo una dramática apelación después de visitar a los ayunantes de La Tablada ingresados al Hospital Fernández. «Están muy graves. He trabajado en terapia intensiva y en casos terminales. Ellos no se dan cuenta que se están muriendo. Es gravísima la situación. Estaba con (Esteban) Fellicetti, que creo es uno de los que está peor y otro muchacho a quien visitaba su hijo y la noviecita de él. Los enfermos terminales despiden un olor característico, por el trastorno metabólico de su ayuno prolongado. El ambiente se hace pesado. Yo no sabía por qué estaba empezando a descomponerme».

Y continúa: «La joven se desmayó y hubo que sacarla de la habitación. Yo estoy desesperada. El problema es que los muchachos al no sentir hambre no es que se niegan a comer, que de hecho sí se niegan, no ingieren nada más que líquidos, han dejado de sentir la necesidad de alimentarse. Ellos no se dan cuenta de lo gravísimos que están. Y no piensan dejar la huelga hasta que no le den la libertad que hace años la «democracia» se las debe. Los médicos y los enfermeros los atienden lo mejor que pueden, pero en muchos de ellos se ha producido un «achatamiento» parcial de algunas venas e inyectarlos es trabajosísimo y puede ser seguido de desvanecimientos».

«Las mujeres y los compañeros del hospital Santojani no están mejor. Su mirada se ha opacado y yo que los conocí antes parecen mirar detrás de una máscara pálida y triste. Sin embargo, ellas y ellos también piensan que no aceptarán si la libertad tan debida, tan en deuda, no les es concedida. Mientras en la Argentina los genocidas comen en country y restoranes, gordos como cerdos y con una libertad insultante para el resto de la población», finaliza el llamado.

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