Vicecepresidnte Cheney. Reafirmó el apoyo de Estados Unidos al gobierno de Bagdad

Irak: Al menos 43 muertos tras atentado de una mujer kamikaze

Una mujer se inmoló entre la multitud, a un centenar de metros del mausoleo del imam Hussein, lugar santo para los chiitas en el centro de Kerbala, al sur de Bagdad. Al menos 43 personas murieron y otras 50 resultaron heridas, según fuentes médicas.

Se trata del cuarto gran atentado perpetrado desde inicios de febrero en Irak, lo cual hace temer un aumento de la violencia después de que a partir de setiembre de 2007, las condiciones de seguridad habían mejorado considerablemente. Unos 110 km al norte de Kerbala, en Bagdad, Cheney se reunió con los principales responsables iraquíes y estadounidenses y se felicitó de las «fenomenales» y «espectaculares» mejoras registradas en el país desde su última visita, en mayo de 2007.

Durante su visita, primera etapa de una gira en Oriente Medio, tres ataques, uno de ellos con morteros, sacudieron la capital y dejaron cinco muertos.

«Estoy contento de poder volver a Washington la semana próxima y contar al presidente que estamos haciendo progresos significativos en Irak», declaró uno de los principales impulsores de la intervención estadounidenses en Irak, iniciada exactamente hace cinco años. Cheney, que también se reunió con el general David Petraeus, máxima autoridad militar estadounidense en Irak, el primer ministro iraquí Nuri al-Maliki y el presidente Jalal Talabani, calificó de «verdadero éxito» la ofensiva estadounidense lanzada en febrero de 2007 para dar más seguridad en Bagdad. Hecho raro, Cheney salió de la zona verde, el sector acordonado del centro de Bagdad y teóricamente seguro, para ir en automóvil al domicilio de Talabani. Sin embargo su caravana no pasó desapercibida. Diez vehículos escoltados por blindados armados hasta los dientes y vigilados desde el cielo por helicópteros Apache cruzaron el centro de Bagdad, completamente cortado para la ocasión. Además, el vicepresidente decidió pasar la noche en una base militar alejada de la capital cuyo nombre no fue revelado por razones de seguridad. «El presidente me pidió que reafirme al pueblo iraquí el apoyo inquebrantable de Estados Unidos para terminar el difícil trabajo que queda por hacer», declaró Cheney. Según él, es «particularmente significativo» ir a Bagdad esta semana, cuando se celebra «el quinto aniversario del inicio de la campaña que liberó al pueblo iraquí de la tiranía de Sadam Hussein y lo lanzó hacia el camino difícil pero histórico de la democracia».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje