La campaña de Barack
La campaña de Barack Obama para la candidatura demócrata a las elecciones de noviembre se vio plagada de pasos en falso que dieron municiones inesperadas y pesadas para Hillary Clinton, quien se ha visto favorecida por tres victorias electorales el martes, señala una nota de la agencia AFP.
El viernes, una consejera del precandidato demócrata Barack Obama, Samantha Power, que había tratado a su rival Hillary Clinton de «monstruo» en un periódico británico, The Scotsman, se vio obligada a renunciar a su cargo. Power había dicho al diario británico: «Ella (Clinton) es un monstruo. Lo digo entre nosotros: se rebaja a lo que sea». Tras la entrevista, el equipo de Clinton había pedido inmediatamente que Obama despidiera a la consejera.
Estas horas fueron utilizadas por el bastión de Clinton para expresar sus críticas a la ética del equipo de Obama.
Clinton aclaró que si bien Power renunció, el asunto despertó «interrogantes preocupantes» sobre el equipo de Obama. La disputa entre Obama y Clinton ocurre en momentos en que el Partido Demócrata se preocupa que la batalla dentro de su partido lleva demasiado tiempo, mientras que el partido republicano ya tiene su a candidato John McCain haciendo campaña presidencial.
«Mejor será que (la investidura) esté decidida antes de la convención» del Partido Demócrata, oficialmente encargada de designar a su candidato, que tendrá lugar en Denver (Colorado, oeste) en agosto, declaró el jueves el senador por Ohio Sherrod Brown. «No deseo que volvamos a estar en 1924, con peleas en la propia sala de la reunión de la convención», dijo Brown a la radio pública NPR.
El problema es que al parecer la docena de primarias demócratas que quedan, no permitirán ni a Hillary Clinton, que triunfó en tres de cuatro votaciones el martes, ni a Barack Obama, alcanzar los 2.025 delegados necesarios para asegurarse la nominación del partido para las presidenciales de noviembre.
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