Breves internacionales

El costo promedio de una boda en Gran Bretaña aumentó un 12% en los últimos tres años y ascendió a los 40.000 dólares, según un estudio del grupo Confetti.co.uk. Las parejas británicas gastaron en promedio unos 40.000 dólares durante 2007 y el comienzo de 2008, principalmente por los altos costos de comida y bebida (10.000 dólares), luna de miel (6.400 dólares) y el alquiler del salón (3.600 dólares). Sin embargo, esa cifra aumentó en algunos casos, especialmente en aquellas parejas que gastaron más en el anillo de bodas o en el vestido de la novia. Según Confetti.co.uk, un vestido blanco de novia cuesta en Gran Bretaña unos 2.400 dólares promedio.

 

Una joven permaneció bloqueada durante cuatro días y tres noches en el ascensor de su edificio, informaron el viernes fuentes policiales. Safiatou, de 19 años, había salido de casa la mañana del 19 de diciembre para ir a comprar pan. Al ver que no volvía, su padre se inquietó y dice que alertó al portero, al ver que el ascensor estaba bloqueado entre dos plantas. Pero el portero y los ascensoristas le dijeron que el ascensor estaba vacío, denuncia el padre, que durante cuatro días buscó desesperadamente a su hija en todas partes.

 

Caockmari Omoike, de 36 años, que aún no es madre, se sacó de la manga dos familias imaginarias, una bajo su nombre y otra bajo un nombre falso, Nyyima Njai. De esta manera, consiguió ayudas por un valor de 20.000 libras (26284,66 euros) para poder alimentar y vestir a 18 hijos ficticios. «Pienso que las autoridades deben prestar más atención a este tipo de hechos», dijo el juez Anthony Ensor, tras llevar el caso en los tribunales. La Corte Suprema de Manchester condenó a Omoike, nacida en Gambia pero ciudadana sueca, tras estos hechos. Además de las 20.000 libras, Omoike también obtuvo 3.000 de Salford City por un alquiler que ella aseguraba que ascendía a 240 libras mensuales, cuando en realidad eran 70.

 

El pasajero chino Jin Sheng fue descubierto por una azafata mientras estaba inundando la pequeña cabina de baño del avión y pese al disgusto de los demás viajeros no podrá ser multado porque las leyes no prohíben que alguien haga uso del baño para ducharse. Entrevistado por la prensa local, Jin dijo que no pudo resistir a la tentación de tomar una buena ducha con agua caliente, principalmente porque llevaba varios días sin bañarse, por lo cual quiso aprovechar el tiempo muerto a bordo del avión.

 

Una compañía de Omachi, 160 kilómetros al noreste de Tokio, modificó la receta tradicional de las galletas de arroz añadiéndole el cuerpo de las avispas, con la esperanza de diferenciarse de sus rivales.

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