Barack Obama, favorito en las primarias del Potomac
Un total de 168 delegados para la convención que elegirá al postulante demócrata a la Casa Blanca estaban en juego ayer en las primarias que se celebran en los estados de Maryland y Virginia, y en el Distrito de Columbia, donde se encuentra la capital, Washington, separados por el río Potomac del que tomó su nombre la jornada.
El senador por Illinois Barack Obama, quien según el sitio independiente RealClearPolitics.com superó por primera vez el lunes a la senadora por Nueva York Hillary Clinton en número de delegados a la convención de agosto, aparece como claro favorito este martes. Por los republicanos, los delegados en juego son 119, y el senador por Arizona John McCain, quien lleva una cómoda ventaja sobre Mike Huckabee en la carrera por la investidura oficialista, figura como preferido de los votantes.
En Washington, a pesar del intenso frío, partidarios de uno y otro candidato demócrata mostraban sus preferencias con carteles y volantes, a la salida del metro (tren subterráneo) o en zonas cercanas a oficinas de votación.
Es que la carrera está muy ajustada entre los demócratas, con 1.143 convencionales para Obama contra 1.138 para Clinton, de 2.025 necesarios para obtener la investidura partidaria para las elecciones presidenciales de noviembre.
Clinton perdió primarias en cuatro estados durante el fin de semana ante Obama. Sin embargo, Clinton, quien aspira a convertirse en la primera mujer presidente de Estados Unidos, aún puede recuperar terreno con las primarias de Ohio (141 delegados) y, sobre todo, de Texas, que entrega 193 representantes y donde tendrá especial importancia el voto hispano que ya le ayudó en California y Arizona.
Entre los republicanos, la ventaja de McCain sobre el ex gobernador de Arkansas Huckabee es considerable, con 724 delegados a 234 (sobre 1.191 necesarios).
Pero McCain, héroe de la guerra de Vietnam, de 71 años, pena por conseguir apoyos entre la base conservadora de su Partido, entre otras razones por posturas asumidas en materia de inmigración.
Mientras tanto, en los barrios hispanos de Washington, la afluencia de votantes latinos era lenta por la mañana, comprobó un periodista de la AFP.
Juan Mejía, de 74 años, quien emigró a Estados Unidos en 1980 desde El Salvador, acudió a votar por primera vez en su patria de adopción. Mejía prácticamente no habla inglés, y tuvo que ser asistido para sufragar en un circuitos de votación instalado en la sede una organización comunitaria hispana, en un barrio de mayoría latina.
«Ya me hice ciudadano y (votar) es un deber», dijo a periodistas. «Estamos en el país y tenemos que ver (el voto) como una obligación», sostuvo Mejía, padre de tres hijos y actualmente empleado de una cadena de distribución de alimentos en la capital.
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