Prohíben las harinas cárnicas en el viejo continente
Bruselas, AFP
Francia, por su parte, obtuvo un triunfo tras las duras críticas sufridas en las últimas semanas, con el dictamen del Comité Veterinario Permanente de la Unión Europea de que no hay «elementos científicos nuevos» que justifiquen el embargo que sufre su carne en algunos países europeos.
La prohibición de las harinas cárnicas para todos los animales de granja de toda la UE debería ser de seis meses, renovable, «para examinar la situación real en los estados miembro en materia de control», anunció el comisario europeo encargado de Salud y Protección de Consumidores, David Byrne.
La propuesta de la Comisión debe ser aprobada en consejo de ministros europeo extraordinario, el próximo lunes en Bruselas.
En cuanto a los bovinos adultos, la Comisión propone sacrificar a todos los animales de más de 30 meses que no hayan sido sometidos a un control de detección de la enfermedad.
En la UE hay unos seis millones de bovinos mayores de 30 meses, según datos oficiales.
La prioridad de la Comisión, señaló Byrne, es «la protección de los consumidores».
«Los estados miembro no deben tomar individualmente medidas diferentes para responder a un riesgo idéntico», advirtió el comisario europeo.
Según el comisario europeo de Agricultura, Franz Fischler, eliminar las harinas cárnicas costará unos 3.000 millones de euros anuales (unos 2.550 millones de dólares).
En lo que respecta al sacrificio de las reses, las medidas preconizadas suponen en principio la eliminación de «625.000 toneladas de carne bovina», a juicio de Fischler.
La industria cárnica europea perderá en la operación unos ingresos calculados en 1.500 millones de euros (unos 1.275 millones de dólares).
Esas dos propuestas (prohibición de harinas cárnicas y aumento de la vigilancia de los animales adultos) fueron planteadas sin éxito por Francia en el último Consejo Agrícola, los días 20 y 21 de noviembre.
El descubrimiento de casos de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) en Alemania y España han cambiado radicalmente el panorama en Europa. Byrne propuso igualmente añadir el intestino completo de los bovinos a la lista de productos de riesgo que deben ser destruidos. La Comisión calcula que el consumo de carne vacuna bajará globalmente un 10% en toda la UE.
La confusión sobre la epizootia de la vaca loca, sin embargo, creció a pesar de todos los esfuerzos europeos, con la decisión del Comité Veterinario Permanente de rechazar el embargo a la ganadería francesa e irlandesa.
La opinión del Comité fue solicitada por la Comisión Europea para juzgar los embargos parciales decretados en las últimas semanas de forma unilateral por Austria, Italia y España contra los bovinos franceses o sus productos derivados.
La ganadería francesa ha sufrido hasta el momento 157 casos de vaca loca desde 1991. En Alemania y España, los dos últimos países afectados, los casos ascienden a dos en cada país.
Otro país afectado, aunque no perteneciente a la UE, es Suiza, que este miércoles anunció su caso número 17 de EEB.
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