LA MANIPULACION URIBISTA
Astrid Betancourt dijo que la manifestación fue facilitada por todas las vías por el gobierno de Uribe (quien participaba en la marcha con sus ministros), que «no se trata de una marcha por la paz ni por la liberación de los rehenes» y que «si había que llamar a una movilización era en torno a soluciones para que la liberación tuviera lugar y no por un recurso a la fuerza y para justificar una política de negación del diálogo de parte del gobierno colombiano». Exactamente. Recuérdese que en un reportaje efectuado por Jorge Gestoso en París, Astrid denunció, con documentos en la mano y la carta de Ingrid desde el cautiverio, cuatro ocasiones en que Uribe torpedeó las bien encaminadas gestiones por la liberación de presos de uno y otro lado, incluida su hermana (véase nuestra nota del 13 de enero). Su madre, Yolanda Pulecio, calificó a Uribe de «desalmado» en su visita a Buenos Aires para la asunción de Cristina Fernández de Kirchner.
No son las únicas voces calificadas en esa dirección. Vimos ese día a Ángela Rodríguez de Pérez, esposa del ex congresista Luis Eladio Pérez, uno de los tres (junto a Gloria Polanco y Orlando Beltrán) que las FARC se proponen liberar en un segundo gesto de buena voluntad. Dijo con suma claridad (cuando una prédica ponzoñosa y unilateral cubría todos los canales) que debía manifestarse contra todos los actos de violencia: contra los crímenes del Estado, contra las bandas paramilitares, contra las FARC y el ELN. Y que la negativa de Uribe a aceptar las condiciones para la liberación de estos secuestrados (entre ellos su esposo) trababa también las posibilidades de que las FARC se transformaran en una fuerza política, verdadero camino de solución a un conflicto que lacera a la sociedad colombiana. Estos señalamientos van al fondo del tema, ya que un tercio por lo menos del gobierno de Uribe está íntimamente mezclado con las bandas asesinas de los paramilitares (que por otra parte siguen operando impunemente, en contacto con las fuerzas armadas); y que un lote de parlamentarios y gobernadores uribistas, militares y jerarcas de los servicios de inteligencia están encarcelados por su conmixtión con los «paracos» y sus crímenes. De esto no dijeron una palabra Uribe, ni sus ministros, ni la CNN y su bien mandado corresponsal en Bogotá.
Los familiares de estos otros tres retenidos cuya liberación promueven las FARC se encuentran ya en Caracas, apoyan las gestiones de Chávez y Piedad Córdoba (prontos a actuar también en estos casos), y advierten que las actitudes de Uribe ponen en riesgo la liberación de sus seres queridos.
En efecto: éste sólo confía en las operaciones militares, como lo hizo siempre a lo largo del proceso. Dio públicamente la orden de proceder a un rescate militar, lo que desató una ola de rechazo en el mundo. Ahora está demostrado que el 26 de enero ordenó cercar militarmente la zona en que se mantienen los rehenes, lo que puede ser el anticipo de una catástrofe, como subrayan los familiares. Esto se suma a la actitud inaudita de extraditar a EEUU a Sonia y a Simón Trinidad, que está condenado a 60 años por la captura en acción de agentes de inteligencia yankis disfrazados de funcionarios de la DEA.
La CNN ofició de amplificador de Uribe a todo trapo. Transformó en personajes a un grupito de colombianos que a instancia de su embajada llegaron a las puertas del canal en Atlanta. Lo mismo hizo la embajada colombiana en nuestro país. En París no reunieron más de un centenar de personas, en contra de los familiares de Ingrid. En Caracas desfilaron unos millares de opositores a Chávez. En general, los familiares de los retenidos se separaron de estas manifestaciones, y prefirieron reunirse en iglesias invocando el intercambio humanitario, lo que motivó otras demostraciones. La situación está preñada de graves amenazas. Hay intentos de mediación, que veremos mañana.
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad