Comenzó el Carnaval de Río
La mayor fiesta popular del mundo, como les gusta llamarla a muchos cariocas, tendrá por escenario el imponente Sambódromo –cerca del centro de Río– que recibirá entre la noche de ayer domingo y la madrugada del martes a 12 escolas do samba que compiten por el título de campeona, que ostenta Beija Flor.
Con un ojo en las previsiones del tiempo y rezando porque la lluvia conceda una tregua, los miembros de las escolas –con entre 3.000 y 5.000 componentes– y sus simpatizantes aguardaban expectantes el inicio de los desfiles por la pasarela de 700m en la avenida Marqués de Sapucaí.
En la Ciudad del Samba, que alberga las barracas de las escolas con sus carros y ‘fantasías’, decenas de personas daban con prisa y nerviosismo los últimos retoques antes del ‘gran día’. Algunas carrozas ya habían sido desplazadas hacia el sambódromo, cubiertas con toldos plásticos para protegerlas.
Los boletos ya estaban agotados para las dos noches del Sambódromo, cada una con 70.000 espectadores que observarán puestas en escena de hechos de la historia y cultura de Brasil, que van desde los 100 años de inmigración japonesa a los 200 años de la llegada de la Corte portuguesa a Río.
Un jurado, que estará bajo lupa de la prensa y las escolas por el fallo del año pasado, bajo sospecha de presunta compra de votos, deberá decidir la suerte de los grupos que tras un máximo de 80 minutos de presentación serán calificados en base a diez criterios.
Originalidad de los ‘enredos’ (temas), vestimentas y el ritmo de baterías -bandas de percusión-, serán algunos de ellos.
Ayer desfilaron seis escolas, con destaque para dos: la tradicional Mangueira, en crisis por supuestos nexos con el narcotráfico, y Unidos de Viradouro, afectada por una dura polémica debido a un carro sobre el Holocausto.
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