El presidente de Ecuador, Rafael Correa,

declaró ayer el estado de emergencia en las zonas devastadas por las lluvias -las más intensas en los últimos diez años-, que dejaron un niño desaparecido, miles de damnificados y pérdidas iniciales de 6,8 millones de dólares. El mandatario anunció el decreto de emergencia tras sobrevolar la costa ecuatoriana, donde se contabilizan unas 20.000 hectáreas de cultivos anegadas. Según Correa, la declaratoria permitirá «liberar recursos de todos los sectores» para atender a los evacuados y reparar los destrozos, que incluyen además varias vías colapsadas por los derrumbes.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje