Ion Iliescu será el nuevo presidente, pero la ultraderecha también creció

La socialdemocracia triunfó este domingo en Rumania

Bucarest, ANSA

Iliescu celebró que a partir del resultado electoral, el PDSR «deberá ser convocado para formar el nuevo gobierno, ya que no será posible alcanzar una mayoría sin la participación de este partido».

«Estamos en una marcha irreversible hacia la democracia y la consolidación de las instituciones y del Estado de Derecho, así como de las libertades civiles.

El número dos del PDSR, Adrian Nastase, descartó –por su parte– la posibilidad de establecer una alianza con el partido de extrema derecha Grande Rumania (PRM), liderado por Corneliu Vadim Tudor, la segunda fuerza parlamentaria del país.

Sin embargo, Tudor se mostró sumamente satisfecho con el resultado obtenido por su fuerza: «esto sobrepasa nuestras expectativas, porque somos un partido pobre que no contó con los medios económicos para hacer una buena campaña electoral».

«La voluntad de los electores se impuso» a esas denunciadas carencias económicas, amplió el titular del PRM.

Iliescu, se enfrentará en la segunda ronda el 10 de diciembre al líder de la extrema derecha, Corneliu Vadim Tudor, según encuestas a boca de urna difundidas este domingo por tres canales televisivos rumanos.

El liberal Theodor Stolojan se colocó en tercer lugar con 12% de los votos, al tiempo que el ministro de Relaciones Exteriores, Petre Roman, consiguió menos del 3%.

En las elecciones legislativas, el Partido de la Democracia Social (PDSR, izquierda) obtuvo la mayoría en el Parlamento con 38,4% de los votos, según Insomar. La extrema derecha se convirtió en la segunda fuerza del legislativo, al conseguir 22,8 de los votos, según la misma fuente.

Tras conocerse estas proyecciones, Iliescu se felicitó de los resultados de su partido en el Parlamento. «Las primeras estimaciones confirman que el PDSR se convirtió en la principal fuerza política del país y tendrá que formar el próximo gobierno», afirmó.

Por su parte, Tudor afirmó que los resultados eran superiores a lo que esperaba su partido.

La floja participación en las elecciones rumanas permitió un avance de la extrema derecha, cuyo electorado es estable y disciplinado, señalaron los observadores.

Según éstos y los presidentes de varias comisiones electorales, la mayoría de las personas que votaron temprano eran jubilados.

«Las personas de avanzada edad representan al electorado conservador, que teme disturbios vinculados a la transición hacia una economía de mercado», declaró a la AFP el sociólogo Cristian Pirvulescu, presidente de la Asociación Prodemocracia. Varios centenares de miembros de esta entidad controlaron el desarrollo de los comicios.

«Los votos de los electores de edad avanzada se dividen entre el Partido Romania Mare (PRM) y el Partido de la Democracia Social», agregó.

La tasa de participación era del 44% a las 17H00 locales (15H00 GMT), cuatro horas antes del cierre de los colegios electorales, informó la Oficina Electoral Central.

La participación era especialmente baja teniendo en cuenta que durante los anteriores comicios de 1996, a la misma hora, la tasa registrada era del 57,5%.

En Bucarest, sólo un 37,6% de los 1,7 millones de votantes inscritos habían cumplido con su deber electoral a las 17H00 locales.

Los más entusiastas fueron los electores de la región de Botosani (noreste) con un 53,6% y los de Covasna (centro) con una participación del 50,8%.

Los menos apurados fueron los habitantes de la región de Ilfov (sur) con un 32,9% y los de Satu Mare (noroeste) con 34,2%.

Todos los candidatos a la Presidencia pidieron a los electores que acudieran masivamente a las urnas y algunos de ellos declararon abiertamente que sólo una tasa de participación elevada podría frenar el ascenso de la extrema derecha.

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