Plazos, verificaciones y recursos judiciales
Miami, ANSA
La verificación a mano de los sufragios cuestionados siguió en Palm Beach y Broward, mientras pequeños grupos de partidarios de los republicanos manifestaban fuera de las sedes de las comisiones electorales. A 19 días de las elecciones del 7 de noviembre, Florida sigue reteniendo las llaves de la Casa Blanca, en una trenza de plazos, verificaciones y recursos judiciales. El siguiente es un resumen de la situación en los tres frentes.
PLAZOS
Queda uno: las 17 del domingo (las 22 GMT) y, si el domingo el estado de Florida mantuviera las oficinas cerradas, las 9 del lunes (las 15 GMT).
Para las 17 del domingo, las verificaciones a mano de las fichas en curso en los dos condados deberán estar terminadas, y los resultados deberán ser transmitidos a las autoridades del estado, que podrán proclamar al vencedor. Es decir, quién entre los candidatos demócrata Al Gore y el republicano George W. Bush gana en Florida y se convierte en presidente.
Sin embargo, los abogados de Gore anticiparon que el vicepresidente no se reconocerá derrotado, ni siquiera si las cifras del domingo le son desfavorables, e intentará nuevas apelaciones, partiendo del hecho de que el condado de Miami-Dae renunció a las verificaciones manuales iniciadas.
VERIFICACIONES
En Broward, las 609 secciones y los votos por correo fueron controlados, así como una parte de las fichas «sub judice». Gore ganó hasta ahora 254 votos, sobre todo entre las boletas cuestionadas.
También el Palm Beach se verifican sufragios en duda. De los datos conocidos hasta ahora (217 de las 531 secciones) Bush habría ganado 14 votos. El condicional es obligatorio: las fichas «sub judice» son muchísimas, y los datos de Palm Beach siempre llegaron hasta ahora erráticamente.
Finalmente, en Miami-Dade (más de 600.000 sufragios expresados, 10.750 fichas cuestionadas) ya no se cuenta. En el momento de la suspensión, 135 de las 614 secciones habían sido escrutadas a mano: Gore había ganado 157 votos, pero este dato ahora se redujo a cero.
Llegados a este punto Bush, que en los recuentos oficiales tiene 930 votos de ventaja, conservaría 690. Pero los números de Palm Beach deben ser tomados con pinzan, y las cifras de Broward cambian continuamente.
CRITERIOS
Tras la sentencia del miércoles de un juez de Palm Beach, el criterio debería ser el mismo para todos: se evalúan también las fichas que no fueron perforadas, pero donde hay un signo de presión o donde el casillero sólo se separó parcialmente. Lo que implica, en Broward y en Palm Beach, la relectura en este sentido de las boletas cuestionadas.
El campo de Gore pide que las fichas «parcialmente votadas» sean todas asignadas a un candidato o a otro: Broward lo hace, Palm Beach toma en consideración la ficha, pero la asigna sólo cuando hay signos inequívocos de la voluntad del elector.
En Palm Beach, además, la «boleta en mariposa» resultó a menudo votada varias veces, y por lo tanto es nula.
APELACIONES
Hay un sólo procedimiento relevante en curso. Bush se dirigió a la Corte Suprema de Estados Unidos contra la sentencia de la Corte Suprema de Florida, que avala las verificaciones a mano.
Se ignora cuándo y si los jueces discutirán el caso: una decisión podría ser inminente.
Gore se había dirigido a la Corte Suprema de Florida para que ordenara al condado de Miami reanudar el recuento. Los jueces rechazaron su recurso sin apelaciones, por unanimidad.
Bush también tiene acciones en curso para conseguir que los votos por correo de los militares, descartados por no contar con sello postal, sean contados: son 1.400, en gran parte republicanos.
A nivel local, son numerosas las acciones en curso, algunas de las cuales podrían tener impacto en el resultado de la votación.
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