Montreal, AFP
Los canadienses elegirán el lunes la Cámara de los Comunes (Parlamento), donde el jefe del partido que obtenga la mayorÃa se convierte automáticamente en primer ministro.
Pero el lÃder del Partido Liberal, que desde su llegada al poder en 1993 tuvo el apoyo de una mayorÃa parlamentaria de diputados, podrÃa tener menos escaños que en los últimos dos perÃodos tras estas elecciones, anticipadas por conveniencia polÃtica.
En los últimos comicios, su partido obtuvo el 38% de los sufragios y –gracias al escrutinio uninominal a una vuelta– ganó 155 de los 301 escaños, una ajustada mayorÃa. Los últimos sondeos dan a Chretien entre el 39% y el 45% de las intenciones de voto, pero la distribución de los sufragios presagia una disminución de las bancas parlamentarias para su partido.
Los analistas polÃticos mencionan cada vez más este año la posibilidad de que el primer ministro tenga un Gobierno “minoritario”, con apoyo de una mayorÃa relativa de diputados.
Los problemas en el partido de Chretien comenzaron hace varios meses. Mucho antes que anunciara las elecciones, el jefe del Gobierno tuvo que enfrentar una crisis en su formación, donde numerosos diputados y militantes quisieron que fuera reemplazado por su ministro de Finanzas, Paul Martin.
La crisis fue superada, pero el descontento salió a flote durante toda la campaña.
Por otra parte, un polémica estalló la semana pasada cuando un diario reveló que Chretien intercedió directamente ante el presidente de un banco federal que se negaba a dar un préstamo a un empresario de su circunscripción.
Un investigador federal, nombrado por Chretien, demostró su inocencia, pero sus adversarios continuaron insistiendo en el asunto.
“Jean Chretien es el blanco de todos. Las elecciones serán un referéndum sobre su persona y todo puede ocurrir”, afirmó este jueves un analista polÃtico.
El Partido Liberal tiene asegurado el apoyo en la provincia de Ontario, que posee 101 diputados en la Cámara de los Comunes, pero el nacionalista Bloque Quebequés podrÃa darle pelea en Quebec y la conservadora Alianza Canadiense, en las provincias del oeste del paÃs.
No obstante, sólo se trata de amenazas y el panorama polÃtico no cambiará demasiado, ya que el partido en el poder tiene el respaldo de la situación económica floreciente de los últimos años.
Si de las elecciones del lunes resulta un Gobierno liberal con minorÃa parlamentaria, el partido de Chretien deberá negociar el apoyo de una facción de la oposición, o crear una alianza con otro partido.
El Nuevo Partido Democrático (NPD), el Bloque Quebequés y los conservadores ya han manifestado su rechazo a la posibilidad de una alianza.
En total, 1.808 candidatos (un 8% más que en 1997, el 20% de ellos mujeres) participan en los comicios.
Todos los partidos presentan candidatos en todas las circunscripciones, con excepción del Bloque Quebequés, que sólo compite en Quebec.
Según las estimaciones de los analistas polÃticos, el NPD podrÃa perder escaños y el Bloque Quebequés, ganarlos.
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