Gestos bajan tensión en Chile

Chile – Victo Vaccaro

Justo en el momento en que las relaciones cívico militares alcanzaban su máxima tensión con la condena a perpetuidad dictada por la justicia argentina contra el agente de la DINA, Enrique Arancibia Clavel, por el asesinato del general Carlos Prats, la ratificación por la Corte de Apelaciones de Santiago del procesamiento como encubridor en el asesinato del líder sindical Tucapel Jiménez del ex auditor general del Ejército, Fernando Torres Silva, y la detención hoy en un cuartel del hasta ayer general activo Hernán Ramírez Hald como cómplice en el mismo delito, desde la Presidencia de la República y los Altos Mandos de las Fuerzas Armadas surgieron señales que apuntan hacia un tratamiento racional de las diferencias en estricta sujeción al Estado de Derecho.

El nuevo trato tuvo su primer gesto con motivo de la visita del Presidente Ricardo Lagos al contingente del Ejército Chileno que cumple una misión de paz en Timor Oriental. Los uniformados respondieron adelantando la solicitud de retiro de Ramírez, con lo que por primera vez un alto oficial en ejercicio presenta su renuncia voluntaria para desvincular a la institución de las consecuencias de un proceso judicial.

Hasta ahora primaba en las Fuerzas Armadas la tesis del hoy detenido ex auditor del Ejército, Torres Silva, quien cumpliendo instrucciones de Pinochet coordinó la defensa por cuenta del Ejército para dilatar los procesos, proporcionarles defensa institucional y mantener en los cargos a los uniformados implicados en casos de violaciones graves a los derechos humanos. En reconocimiento a este cambio de conducta, el presidente Lagos luego de firmar el decreto que anticipó el retiro del general Ramírez y en otra decisión que desconcertó a algunos de sus sostenedores, recibió en el Palacio de La Moneda el martes al renunciado militar.

El ministro de Defensa, Mario Fernández señaló anoche que la actitud de Ramírez lo enaltecía y prestigiaba al Alto Mando y constituye «otro paso más de los que han dado los militares durante este año, para dar un ejemplo de cómo, con madurez y responsabilidad, enfrentan la parte que a ellos les corresponde de nuestra historia».

Jorge Mario Saavedra, defensor de la familia de Tucapel Jiménez, y los diputados DC Rodolfo Seguel y María Rosas manifestaron su desacuerdo con la acogida que el presidente Lagos le dio al general (r) Ramírez, al señalar que «ésta no es la concertación que queremos» y que se trataba de una injerencia imprudente del Ejecutivo en las decisiones de los tribunales. El gobernante se limitó a decir: «Estoy haciendo lo que corresponde. Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios».

Demostrando que estos últimos temores no se justificaban, el juez Sergio Muñoz confirmó hoy el encausamiento y detención del general (r) Hernán Ramírez en el Regimiento de Telecomunicaciones del Ejército por el presunto delito de complicidad en el asesinato del sindicalista Tucapel Jiménez. Lo que cambió con respecto a situaciones anteriores es que la decisión judicial esta vez no provocó la más mínima manifestación de resistencia por parte de los militares.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje