Acusación. El presidente Hugo Chávez volvió a decir que el presidente colombiano Uribe miente

Buscan una alternativa para liberar a rehenes de las FARC

Las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron ayer la imposibilidad de entregar al grupo por ahora, debido a la persistencia en operaciones militares en la zona donde podría liberarse el grupo.

La versión fue negada por el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, mientras su homólogo venezolano, Hugo Chávez, a quien las FARC ofrecieron entregar a los liberados, respondió acusándolo de mentir en varias de sus apreciaciones. Uribe declinó aceptar la propuesta de un cese del fuego para facilitar la operación y a cambio propuso establecer un corredor desde la ciudad colombiana de Villavicencio hasta el lugar de la entrega, lo que fue considerado inaceptable por Chávez. El argumento es que, para establecer ese corredor se necesita conocer el punto exacto de la liberación, a lo cual difícilmente accederán las FARC dadas circunstancias anteriores que terminaron en bombardeos de sus posiciones o detenciones.

A ello se sumó un nuevo elemento con la hipótesis presentada por Uribe de que el niño Emmanuel -parte del grupo a ser liberado- en realidad no se encuentra en manos de la guerrilla sino en una institución benéfica en Bogotá. Para definir si el niño es efectivamente el hijo de la ex candidata a vicepresidente de Colombia Clara Rojas, otras de las personas a ser liberada, se requieren pruebas de ADN que deshagan este nuevo nudo del proceso. En opinión de Chávez, en realidad se trató de un intento de «dinamitar» la operación, pues hubo tiempo suficiente para realizar las pruebas de adn y no presentar la hipótesis en momentos en que la guerrilla denunció la continuación de operaciones militares. Dada la reiterada negativa del gobierno colombiano a decretar un cese al fuego por dos o tres días, la situación apunta cada vez hacia la variante de una liberación clandestina, pese a la reticencia de Chávez que la considera menos segura.

Paralelamente se espera la confirmación o desmentido de la hipótesis de la ubicación del niño Enmanuel, con la realización de pruebas de ADN a la madre de Clara Rojas y otros familiares, elemento que complica la ya difícil operación.

A favor la operación tiene la persistencia y decisión del presidente venezolano, quien en el momento más complicado del proceso luego del anuncio de las FARC y las declaraciones de Uribe insistió en que la operación de liberación continúa. El coordinador de la operación, el ex ministro venezolano de Interior Ramón Rodríguez, advirtió, por su parte, que se requiere mucha paciencia, en un contexto en que las medidas de seguridad son desconocidas por realizarse en zonas de combate.

En este contexto, Chávez llamó a Uribe y al Comandante de las FARC, Manuel Marulanda, a trabajar por la paz. «Nosotros somos hermanos de la misma patria, del mismo padre y de la misma madre. Uribe, !reflexiona hermano! !Vamos a trabajar por la paz!», expresó el mandatario venezolano en un dramático llamado en medio de la tensa situación. Para el jefe de Estado, el mayor obstáculo hacia la paz es Estados Unidos, que tiene mucho peso en Colombia, al tiempo que convocó a Uribe a mirar más hacia el Sur y menos hacia el Norte y desprenderse del gobierno de George W. Bush. Su propuesta ahora es que el gobierno colombiano decrete un cese al fuego unilateral en un radio de al menos 200 kilómetros, para facilitar el traslado de los cautivos al punto donde serían recibidos.

A la espera de nuevas definiciones los helicópteros de la cruz roja asignados a la operación continúan en Villavicencio y los comisionados venezolanos mantienen un canal de comunicación con las FARC, según indicó Chávez. Paralelamente se avanza en la realización de pruebas de ADN a la abuela de Emmanuel para tratar de definir otro elemento de la compleja trama en que se convirtió la operación para la liberación anunciada.

 

KIRCHNER RETORNO

El ex presidente Néstor Kirchner regresó ayer martes a Argentina, tras suspenderse la misión de los garantes internacionales en el frustrado operativo para recibir a tres rehenes que la guerrilla colombiana de las FARC había prometido liberar, dijo una fuente oficial.

Kirchner llegó la mañana del martes a la localidad de El Calafate, en la provincia de Santa Cruz (extremo sur), donde su esposa, la presidenta Cristina Fernández, y sus dos hijos, pasaron fin de año en la casa que la familia posee en ese centro turístico.

El ex mandatario llegó a bordo de un avión presidencial que trajo además al canciller Jorge Taiana y al resto de la comitiva. Kirchner regresó luego de anunciar en Colombia la noche del lunes la suspensión provisoria de la presencia en ese país de la comisión de garantes internacionales que integran delegados de Argentina, Brasil, Ecuador, Cuba, Bolivia, Francia y España.

Los garantes internacionales habían llegado el sábado a Villavicencio, 95 km al sureste de Bogotá, para participar de la operación en que la guerrilla colombiana debía devolver a Clara Rojas, su hijo Emmanuel nacido en cautiverio y a Consuelo Gónzalez.

Pero la misión fue suspendida el lunes luego de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) alegaran falta de condiciones seguras para la entrega de rehenes en una carta enviada al presidente venezolano Hugo Chávez, quien aseguró que la operación seguirá «por otras vías». Las FARC habían anunciado el 18 de diciembre que entregarían los rehenes a Chávez en un gesto de «desagravio», luego de que su par colombiano Alvaro Uribe lo cesara como mediador.

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