El Polisario presiona a ONU, España y Francia
Los saharauis están «dispuestos a una guerra de larga duración», afirmó Mohamed Abdelaziz al final del duodécimo congreso del Polisario en el que también se confirmó su jefatura al frente del movimiento independentista saharaui.
La declaración de Abdelaziz subrayó la misma posición expresada en el comunicado final del congreso, que tuvo lugar en Tifariti, «en territorio liberado» según el Polisario, mientras que para Marruecos es una «zona tampón» tras el alto el fuego en vigor desde 1991.
«El gobierno marroquí asumirá plenamente las consecuencias que conlleve el fracaso del proceso de negociación, concretamente la reanudación de las hostilidades militares», advirtió el comunicado.
En este contexto, y con el fin de prepararse para la guerra, el congreso recomendó dar «prioridad al Ejército Popular de Liberación Saharaui (ALPS) para que se le suministre todo lo que necesita, moral y materialmente, y aumente su capacidad combativa».
«Retomaremos la lucha armada una vez que tengamos la convicción de que las cosas no avanzan, que Marruecos no quiere una solución pacífica y que la ONU habrá fracasado en el proceso de descolonización del Sáhara Occidental», recalcó por su parte Abdelaziz.
Las negociaciones directas bajo los auspicios de la ONU –de las que ya hubo dos rondas en junio y agosto en Manhasset, cerca de Nueva York– deben reanudarse del 7 al 9 de enero en esa misma localidad estadounidense.
Respecto a la ONU, el congreso del Polisario también subrayó la «preocupación» de los saharauis ante «la actitud de la organización que, pese a 16 años sobre el terreno, no logró cumplir sus obligaciones (…) en la organización de un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental».
«El pueblo saharaui está decepcionado por la inercia de la misión de Naciones Unidas en la organización de un referéndum en el Sáhara Occidental (Minurso) ante las violaciones sistemáticas de los derechos humanos por Marruecos en los territorios saharauis ocupados», señaló la declaración final del congreso.
La ONU intenta desde 1992 organizar un referéndum de autodeterminación en la ex colonia española que Marruecos y el Polisario, este último apoyado por Argelia, se disputan desde 1975.
Rabat aboga por una amplia autonomía, bajo soberanía marroquí, para el Sáhara Occidental, mientras que el Polisario exige un referéndum de autodeterminación en el que los saharauis puedan elegir entre independencia, autonomía y unión con Marruecos.
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