Crece tensión entre Argentina y EEUU por valija con dólares
El canciller argentino, Jorge Taiana, convocó al embajador Anthony Wayne para el martes, con el propósito de que transmita a la Casa Blanca «el malestar» del gobierno, según una fuente gubernamental que cita la prensa local.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, advirtió ayer lunes que Argentina «no tolerará cualquier cosa de los centros del poder mundial» y volvió a reclamar a Estados Unidos la extradición del venezolano-estadounidense Guido Antonini Wilson, solicitado en Argentina por contrabando y lavado de dinero.
La Aduana argentina le incautó el 4 de agosto a Antonini Wilson un maletín con 800.000 dólares que trataba de ingresar en forma ilegal al arribar a Buenos Aires a bordo de un avión rentado por el Gobierno, junto a funcionarios que volvían desde Caracas.
Pese a ello Antonini Wilson no fue arrestado y regresó a Miami donde reside.
Allí denunció ante la Justicia que recibió amenazas de supuestos agentes encubiertos del gobierno venezolano para ocultar que el destino de esos fondos era la campaña presidencial de Cristina Fernández.
La causa se enmarca en «una operación que persigue minar la alianza estratégica con Hugo Chávez y sembrar inquietud en América Latina mediante la descalificación» de sus gobiernos, según Fernández.
«Si Estados Unidos quiere preservar la relación con Argentina, que haga lo necesario para que pueda investigar realmente» la procedencia y el destino que tenía ese dinero, dijo el jefe de ministros.
Fernández calificó la investigación judicial estadounidense como «una trampa procesal que convierte a Antonini Wilson en testigo privilegiado» y que en última instancia persigue impedir su extradición a Argentina.
«Antonini Wilson ha dejado de ser un acusado para convertirse en un testigo protegido. El efecto de esto es que nunca será extraditado», afirmó.
Dos venezolanos y un uruguayo fueron encarcelados en Estados Unidos y se presentaban ante la Justicia este martes en Miami acusados de ser agentes extranjeros encubiertos y por las supuestas amenazas a Antonini Wilson.
Fernández dijo que a Estados Unidos «le importa más saber qué hacían en Florida los detenidos, que conocer si lo sucedido el 4 de agosto fue planeado en algún lugar con el propósito de desmontar las relaciones entre Argentina y Venezuela poniendo en apuros, falacia mediante, a los gobernantes de ambos países».
Días atrás Cristina Fernández atribuyó las sospechas a «una operación de basura internacional» y advirtió que rechazará las presiones.
«Esta presidenta puede ser mujer, pero no se va a dejar presionar. Argentina nunca necesitó que le señalen quiénes pueden ser sus amigos» al ratificar la alianza con Hugo Chávez, dijo la mandataria.
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