Presiones a favor de Sleimane
Las presiones occidentales se intensificaban ayer sobre los grupos rivales de Líbano ante la sesión parlamentaria de hoy, considerada como la «última oportunidad» para elegir presidente en el país y que, al igual que las anteriores, podría resultar un fracaso.
El subsecretario de Estado estadounidense para Oriente Medio, David Welch, se reunió ayer en Beirut con el jefe de las Fuerzas Aramadas, Michel Sleimane, el hombre cuya candidatura suscita consenso.
Antes de partir del Líbano, Welch insistió «en la necesidad de celebrar la elección presidencial», según un comunicado castrense. El sábado estimó que ya «era hora» de que la mayoría antisiria y la oposición apoyada por Damasco y Teherán eligieran a un presidente.
Líbano se encuentra sumido en la peor crisis política desde la guerra civil (1975-1990), y sin jefe de Estado desde el final del mandato del prosirio Emile Lahud, el pasado 24 de noviembre.
La votación en el Parlamento, que se postergó en ocho ocasiones en menos de tres meses, está prevista para hoy, aunque son tantas las divergencias entre unos y otros que podría ser aplazada otra vez. «No habrá elección mañana (hoy)», afirmó ayer a la AFP un diputado de la mayoría, Fares Suaid.
«Es muy improbable que la sesión (del Parlamento) se celebre puesto que aún no hemos llegado a un acuerdo», afirmó a la AFP Simon Abi Ramia, asesor de uno de los líderes de la oposición, el cristiano Michel Aoun.
Las negociaciones tropiezan con la enmienda a la Constitución necesaria para poder elegir al jefe de las Fuerzas Armadas y con la formación del futuro gobierno. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, estimó que la jornada de hoy era «la última oportunidad».
«Aquéllos que asuman el riesgo de matar esta oportunidad quedarán definitivamente aislados de un cierto número de países», entre ellos Francia, advirtió Sarkozy en alusión a Siria, ex potencia tutora de Líbano, y sus aliados libaneses, en particular el Hezbolá chiita que lidera la oposición.
IRAN ACUSA A DOS FEMINISTAS
Un juez iraní acusó a dos activistas feministas de haber realizado acciones terroristas en Sanandaj, capital de la provincia del Kurdistán iraní, informó este domingo la agencia oficial Irna.
Ronak Safarzadeh y Hana Abdi «fueron detenidas por su participación en recientes atentados en Sanandaj y por su pertenencia al grupo Pejak», declaró el juez.
«Los grupos contrarrevolucionarios utilizan las organizaciones cívicas para sus acciones terroristas», añadió.
Las detenidas llevaban a cabo una recogida de firmas para pedir reformas por la igualdad de mujeres y hombres. El juez precisó que esa campaña no está relacionada con su inculpación.
El Pejak, acrónimo del Partido para una vida libre en el Kurdistán, está ligado al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que lucha desde 1984 contra el gobierno de la vecina Turquía en el sureste de la península de Anatolia.
Basado en el noreste de Irak, el Pejak perpetró varios ataques contra las fuerzas del orden iraníes.
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