La declaración de Panamá
Ciudad de Panamá, ANSA
La Declaración de Panamá, aprobada al término de la X Cumbre Iberomericana de Presidentes y Jefes de Estado, exhortó a asignar «mayores recursos» para el gasto social para beneficiar a los niños y adolescentes de la región.
El documento de 13 páginas instó a «impulsar políticas y programas» para promover el desarrollo con «equidad y justicia social» en favor de la infancia y la juventud, con énfasis en la educación y la salud.
La declaración, aprobada hoy al término de dos días de deliberaciones por 21 dignatarios del área, exhortó además a «un renovado esfuerzo colectivo» para garantizar los derechos de los niños y adolescentes.
La explotación sexual, la sustracción de menores por parte de uno de los padres, el narcotráfico y la participación de menores en conflictos armados, son temas señalados como «preocupantes» por la declaración de los 21 dignatarios que asistieron a la cumbre panameña.
Al mismo tiempo, el texto instó a «actuar con firmeza para reducir de modo sensible los efectos perturbadores del debilitamiento del tejido socio-familiar».
El documento compromete a los mandatarios de la región a «asignar mayores recursos al gasto social, en especial en salud, educación, cultura, ciencia y tecnología».
Los presidentes se comprometieron, además, a que «a más tardar en el año 2015 todos los niños de Iberoamérica tengan acceso a una educación inicial temprana y a la educación primaria gratuita y obligatoria».
También asumieron el compromiso de promover el desarrollo de programas informáticos y de seguridad alimentaria y extender los sistemas de seguridad social.
«El propósito es disminuir al menos en un 50 por ciento la mortalidad materna en Iberoamérica para el año 2010″, sostiene la declaración.
El documento pide «ejecutar medidas urgentes» para investigar, tratar y prevenir el sida y calificó como de «alta prioridad» terminar con la carencia de viviendas en la zona, así como profundizar el desarrollo del deporte. Además, los mandatarios se comprometieron a «reducir significativamente los altos niveles de pobreza y extrema pobreza en que vive parte» de la población iberoamericana, en especial en América latina.
Otro punto de la Declaración de Panamá rechazó «las manifestaciones de racismo, discriminación racial e intolerancia que todavía persisten» en la región.
Finalmente, impulsó acciones legislativas para adoptar «medidas severas» que castiguen a quienes participan o colaboran en la comisión de delitos, de tráfico de secuestro, venta de órganos y explotación sexual de niños y adolescentes».
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