Instancia de definición hoy en Venezuela. Situaciones críticas en la Bolivia de Evo Morales y en el Ecuador de Rafael Correa

Las tres reformas constitucionales

En Venezuela se vivirá hoy una instancia de definición, votando por Sí o por No el proyecto de reforma de la Constitución de 1999. En Bolivia, donde la situación es más crítica, se votó una reforma constitucional largamente resistida y saboteada por la oposición, que niega su legalidad y que enfrenta al gobierno poniendo en pie de guerra a los prefectos de seis de los nueve departamentos. En Ecuador la Constituyente se instaló el 30 de noviembre y comienza a dar sus primeros pasos.

La actual Constitución venezolana data del primer gobierno de Chávez, y fue refrendada por referéndum popular en 1999, enfrentando la oposición de las mismas fuerzas que hoy la defienden para oponerse a la nueva reforma propuesta inicialmente por el gobierno (con agregados, como veremos) porque considera que la misma es un corsé que impide poner en marcha lo que llama el «socialismo del siglo XXI». De ahí las 35 modificaciones iniciales a otros tantos de los 350 artículos del texto constitucional vigente. En los prolongados debates de la Asamblea Nacional (que pudimos ver por TV), así como en asambleas efectuadas en diversos ámbitos a lo extenso del país, se le agregaron nuevas reformas, para un total de 69, o sea un 20%. Hoy se votan todas las reformas por SI o por NO, en bloque. Las reformas incluyen la reducción de la jornada laboral de los trabajadores de 8 a 6 horas, la configuración de un nuevo «mapa territorial» en términos geopolíticos, la incorporación de los trabajadores informales (vendedores ambulantes llamados buhoneros, artesanos, trabajadores autónomos, incluso taxistas) al sistema de seguridad social. Al mismo tiempo se otorga rango constitucional a las llamadas «misiones», que realizan sus tareas en los ámbitos educativo y sanitario.

La oposición se ha desatado en forma extremadamente virulenta, centrándose sobre todo en dos aspectos: la posibilidad de reelección prácticamente indefinida del presidente, cuyo mandato se extiende además de seis a siete años, y las formas de propiedad. Se mantiene el respeto a la propiedad privada, pero se prevé que ésta puede revestir además otras formas: social, comunitaria, cooperativa o comunal. Desde luego, el griterío de la oposición alegaba que cualquier propiedad podría ser expropiada por el Estado y anunciaban toda suerte de calamidades en ese sentido. Esta campaña se ha desenvuelto sobre todo en forma mediática, utilizando los medios nacionales (caso típico, Globovisión, las 24 horas del día) y especialmente los internacionales (caso típico, la CNN, que ha dislocado hacia Caracas su reportera estrella, que le batió el parche a la manifestación opositora final, el jueves pasado). La tónica de esta campaña la dio el hecho de que mostraron una imagen de Chávez con la leyenda: ¿Quién lo mató? Ese es el clima de que se pretende rodear el referéndum. A lo que se suma la denunciada Operación Tenaza y la consigna de «vota y quédate», para crear perturbaciones en los centros eleccionarios y lanzarse luego a la calle para desconocer sus resultados alegando fraude.

El referéndum se efectúa en el cuadro de la confrontación de Chávez con el rey de España, por una parte, y fundamentalmente con Uribe. Este pretende sacar partido de la aparición de fotos, cartas y videos de Ingrid Betancourt y otros rehenes de las FARC.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje