ANNAPOLIS : Una tenue esperanza
Las voces pesimistas procedían de los más diferentes sectores, de la prensa, de los propios árabes, palestinos e israelíes involucrados en las negociaciones, de los analistas de una y otra parte y de los expertos académicos. En esas condiciones, el solo hecho de que se haya celebrado, y de que lograra acordar una agenda de negociaciones, constituye un éxito nada desdeñable. Es cierto que la sombra del fracaso estuvo rondando la conferencia hasta último momento. Según lo revelaron los corresposales del diario israelí «Haaretz» en la conferencia , Avi Issacharoff y Barak David, el comunicado conjunto solo pudo ser completado pocas horas antes del final del encuentro. Según la versión de los negociadores israelíes, en negociaciones durante la noche del lunes con Saeb Erekat, se produjeron algunos acuerdos, pero a la mañana siguiente los palestinos cambiaron de opinión. Este retroceso de posiciones ya acordadas no habría sido el primero, pero los israelíes perdieron la paciencia ante el intento de anular el resultado de largas horas de negociaciones a último minuto.
Algunos analistas señalaron como un hecho positivo la presencia en la conferencia de naciones árabes como Arabia Saudita y Siria. Sin duda, es mejor que hayan concurrido en lugar de optar por una línea de rechazo y de boicot. Sin embargo, anécdotas que han salido a la luz después de la conferencia, han demostrado que la hostilidad árabe hacia el estado judío sigue teniendo una intensidad que desmiente los presuntos propósitos pacifistas de los políticos árabes. Por ejemplo, varios representantes de países árabes se negaron a dar la mano a la Ministra de Relaciones Exteriores de Israel, Tzipi Livni. Los periodistas israelíes fueron desalojados de una reunión de ministros árabes a la que sí se permitió asistir a los periodistas árabes. El clima de desconfianza y suspicacia no desapareció después de la conferencia.
La prensa árabe fue generalmente escéptica respecto a los resultados de la reunión tal como lo resumió Jeffrey Fleishman en «Los Angeles Times». Según Gamal Abdel Gawad, del Centro Al Ahram de Estudios Políticos y Estratégicos de «El Cairo» : «Los árabes pagaron el precio de la conferencia por adelantado por el simple hecho de concurrir. Ellos no obtuvieron más que promesas, que no creo que sean creíbles».
Pero en contraste con esta opinión Abdul Rahman Al Rashed, director general de la televisión Al Arabiya, extrae un saldo positivo para los árabes de la conferencia en un artículo en el diario árabe «Asharq Alawsat» que se publica en Londres (26.11.2007). A su juicio, fue un gran éxito que la conferencia no terminara con el estallido de conflictos internos entre los árabes. En cambio, la convocatoria de Annapolis llevó a que la disputa entre Jordania y Siria perdiera virulencia, que Hamas adoptara una posición más conciliadora hacia la Autoridad Palestina y que hayan surgido nuevas esperanzas de un arreglo de la crisis en el Líbano. En cierto modo, los dos líderes enfrentados, Ehud Olmert y Mahmud Abbas, son interlocutores ideales. Richard Boudreaux de «Los Angeles Times» (25.11.2007) comenta : «Ehud Olmert y Mahmud Abbas han pasado más tiempo juntos que cualquier otro par de líderes israelíes y palestinos. Ellos tuvieron 12 encuentros en los últimos 11 meses, intercambiando fotos de sus nietos y hablando de un mundo en el que estos niños puedan crecer en paz. Según el testimonio de ayudantes, en estos encuentros privados, en los que hablaron en inglés, ambos líderes han llegado a establecer una estrecha familiaridad, una relación mucho más cálida que la que haya tenido ningún líder israelí anteriormente con Yasser Arafat. Si el hacer la paz dependiera tan solo de Olmert y de Abbas, sus compatriotas no serían tan escépticos sobre los resultados de sus conversaciones. Ambos líderes parecen haber llegado a un acuerdo en grandes líneas sobre cómo alcanzar la meta de un estado palestino independiente, pero no se han atrevido a redactarlo o a darlo a conocer, debido a los riesgos políticos que podría tener un paso semejante.»
El problema no es qué hacer sino cómo hacerlo.
Para ambos líderes la tarea constituye toda una pesadilla. ¿ Cómo puede Mahmud Abbas imponer concesiones de gran alcance a un pueblo radicalmente dividido y educado en una mística de la violencia? ¿ Y que pasa si Hamas se impone a Fatah en una Margen Occidental luego de un retiro israelí?
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad