Florida es el último baluarte de Al Gore
Miami, EEUU, AFP
Los condados de Miami-Dade, Palm Beach y Broward, en la costa suroriental de Florida, llamada «Golden Coast», configuran una amplia y poblada región donde cohabitan diversas minorías –negros, hispanos, judíos, tercera edad– con un punto en común: tienden a ser liberales y se inclinan preferentemente por los demócratas.
Pese a la decisión este viernes de un juez de Florida de excluir nuevos recuentos manuales del resultado de la elección presidencial, dictamen apelado por los demócratas ante la Corte Suprema de Florida, la «Golden Coast» se mantiene movilizada.
A solicitud de los demócratas, Broward y Palm Beach continuaban reescrutando sufragios ayer viernes a mediodía, y la comisión electoral de Miami-Dade prevé reunirse para pronunciarse sobre una demanda en ese sentido del Partido Demócrata.
«Un nuevo recuento en esos condados, tras las quejas de votos mal contabilizados informáticamente o que inducían a error, puede claramente revertir el resultado en Florida», afirmó a la AFP el vicepresidente de la empresa de sondeos Hispanic Trends, Joaquín Pérez Rodríguez.
Según resultados oficiales preliminares, el republicano George W. Bush aventaja a Gore por sólo 300 votos en toda Florida. «Es ínfimo, cualquiera de los tres condados puede dar esos sufragios a Gore», añade.
Miami-Dade, Broward y Palm Beach sumaron algo menos de 2 millones de votantes, una tercera parte del total de sufragios emitido en Florida. En los tres condados, Gore obtuvo unos 350.000 votos más que Bush en la elección presidencial del 7 de noviembre. Bastión demócrata, esta extensa zona urbana («Un Nueva York, pero con sol», se suele decir) poco tiene que ver con el resto del estado de Florida, mayoritariamente republicano, conservador y más uniforme étnica y racialmente.
Con una única excepción notable: la amplia comunidad cubana anticastrista, radicada en Miami, y tradicionalmente republicana. Pese a ello, la «Golden Coast» es mayoritariamente demócrata, lo que explica la formidable batalla judicial emprendida por el Partido Demócrata para permitir un nuevo recuento de votos especialmente en estos condados.
El Partido Demócrata no olvida, en efecto, el papel fundamental que desempeñaron los sufragios de Miami-Dade, Broward y Palm Beach en la victoria de Bill Clinton en Florida, en 1996, que puso fin a cuatro triunfos consecutivos de candidatos presidenciales republicanos en este estado.
Compartí tu opinión con toda la comunidad