Polémica entre Cuba y España por ETA
Ciudad de Panamá, ANSA
Una condena al grupo armado vasco ETA, prevista en un documento «paralelo» de la X Cumbre Iberoamericana, provocó un nuevo y duro encontronazo entre Cuba y España, cuyas relaciones volvieron a agitarse tras un período de calma.
La delegación cubana, que participaba en los últimos retoques a la llamada Declaración de Panamá, el jueves por la noche en un lujoso hotel panameño, se retiró imprevistamente de la reunión y causó un incómodo silencio en las 20 delegaciones restantes.
«Quedamos atónitos», dijo a ANSA una fuente diplomática. La cumbre se inaugura hoy en Panamá y concluirá mañana bajo el tema de la niñez y la adolescencia.
El canciller panameño, José Miguel Alemán, intentó bajar los decibeles de la disputa y, como vocero de la reunión, enfrentó a la prensa y minimizó la pelea en un tono diplomático. «Cuba se retiró de la discusión para permitir el consenso. Expuso situaciones particulares, pero expresó solidaridad hacia España y al pueblo y su condena al terrorismo», sostuvo.
Estas «situaciones particulares», como las definió Alemán, fueron una agria exposición que se convirtió en una suerte de reclamo a España y las restantes delegaciones por su «silencio» de 41 años en torno a lo que llamó el «terrorismo de Estado» practicado por Estados Unidos contra la isla.
La delegación cubana en la reunión, que se extendió por casi cinco horas y concluyó el jueves por la noche, fue encabezada por el vicecanciller Pedro Núñez Mosquera.
«Sólo Cuba no aceptó el texto que ha propuesto El Salvador. Venezuela ha apoyado», aseguró el representante español, José Miguel Cortez, secretario económico para Iberoamericana. La aclaratoria, ante una pregunta de la prensa, fue válida ante el reciente alineamiento venezolano a los reclamos de La Habana y las buenas relaciones cultivadas por Fidel Castro y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Cortez precisó que Cuba «ha dicho que expresar sólo la condena al terrorismo de ETA y la solidaridad con España era discriminatorio con el terrorismo que ellos también sufrían» desde Estados Unidos. «Los gobiernos también utilizan la violencia», protestó en forma enérgica el representante cubano, lo que provocó una dura réplica de la canciller mexicana, Rosario Green, según fuentes citadas hoy por la prensa panameña. México es el tradicional aliado de La Habana en América Latina. Fue el único país de la región que se negó a romper relaciones con Cuba en los años 60, a pesar de las fuertes presiones de Washington. La reunión de cancilleres y delegados concluyó abruptamente. La condena a ETA fue promovida por el gobierno de El Salvador, cuyo presidente, Francisco Flores, realizó recientemente una visita oficial a Madrid.
Las relaciones entre Cuba y España sufrieron un proceso de deterioro tras la asunción del gobierno de José María Aznar. El punto más candente fue la negativa cubana a otorgarle el placet diplomático al primer embajador español designado por el gobierno del Partido Popular (PP) a mediados de los años 90.
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