El partido se juega en la Florida
Nueva York, ANSA
El conjunto está integrado, entre otros, por el representante de Elián González, el balserito cubano, y el de O.J. Simpson, el colega de ambos representante de la causa anti-Microsoft y su compañero el pro-Microsoft y también el defensor de las violaciones como formas de arte y el hombre que llevó a la televisión a Monica Lewinsky.
Entre las «moscas» que se precipitan sobre el fruto más preciado de las elecciones existen oscuros abogados locales dispuestos a dar aspecto legal a la indignación de los ciudadanos pero también príncipes del foro que llegaron de todo Estados Unidos.
Sólo en el equipo de Al Gore, se contaron setenta abogados.
George W. Bush tiene probablemente otros tantos. Uno y otro candidato reiniciaron la obtención de fondos para pagar honorarios que se preanuncian altísimos.
Entre las estrellas de los tribunales comprometidas en Florida brillan Alan Dershowitz, un profesor de leyes de Harvard infaltable en los procesos importantes.
A Dershowitz, miembro del «equipo» que logró la absolución del campeón de fútbol O.J. Simpson, Hollywood le dedicó un film, «El misterio Von Bulow».
Dershowitz es un rostro omnipresente en la televisión, donde aparece para comentar procesos y presentar sus libros. Hace dos meses se manifestó inútilmente en favor del condenado a muerte ítalo-norteamericano Derek Rocco Barnabei. En Florida representa los intereses de los electores locales.
Otro peso pesado del mundo de las leyes es Theodore Olson, consejero jurídico de la Casa Blanca en tiempos de Ronald Reagan, hoy alineado en el equipo de Bush.
Gran amigo del ex fiscal especial del «sexgate», Kenneth Starr, recibió 25.000 dólares de la cadena ABC para convencer a Starr de presentar en televisión a Monica Lewinsky.
El equipo de Gore tiene entre sus figuras centrales a David Boies, que en 1999 figuraba en la lista de los poderosos de la revista Vanity Fair. Dirigió a los abogados del Ministerio de Justicia en la batalla antimonopolio contra la Microsoft.
A su lado, entre los abogados de Gore, figura Lloyd Cutler, que en el proceso Microsoft se puso de lado de Bill Gates.
El vicepresidente llamó en su socorro a Kendall Coffey, célebre por haber asistido a los parientes de Miami del pequeño cubano Elián González en el desafío frustrado contra la administración Clinton-Gore para lograr que el niño permaneciera en Estados Unidos.
La Pequeña Habana de Miami, que se ubicó de parte de Bush, se mostró furibunda por la «traición» de Coffey.
Entre los muchos otros protagonistas de la batalla legal están Bruce Rugow, célebre por haber logrado la absolución del grupo rap «2 Live Crew», acusado de obscenidad, quien convenció a un jurado de que una canción en favor de las violaciones era»una forma de arte».
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