Empresas alemanas niegan indemnización a obreros-esclavos
Por Guillermo Israel
Es un asunto de elemental justicia, si se tiene en cuenta que hasta setiembre de 1944 fueron obligadas 7.5 millones de personas a trabajar como esclavos en grandes y medianas empresas alemanas. Era mano de obra barata de varios países: tres millones de la Unión Soviética y 1.5 millones de polacos. Los judíos entraban en otra escala de valores del sistema: el exterminio físico programado por la llamada «solución final» de Hitler y Himmler.
Solamente alrededor de un millón de sobrevivientes, la mayoría de Europa oriental, que viven en condiciones muy difíciles, podrán contar con una pequeña y única compensación oscilante de 5.000 a 15.000 marcos, según los casos. Resulta que la disposición de la industria, los bancos y compañías de servicios es remisa de integrar el fondo de indemnización, que permitiría proceder al pago a quienes fueron explotados despiadadamente durante los años 1939-1945 y permitieron acumular inmensas fortunas a cientos de empresas alemanas y a sus accionistas, que se aprovecharon de la mano de obra esclava. La economía de guerra necesitaba mano de obra, si era barata o gratis, mejor. Trenes enteros de hombres y mujeres fueron despachados como esclavos hacia Alemania por los ocupantes nazis.
Lista negra de quienes se niegan a pagar
Ante la demora, que es interpretada por algunos como negación, de integrar el fondo, la emisora ARD de la TV alemana publicó recientemente una «lista negra» con los datos de 165 empresas industriales, comerciales y de servicios que mueven la inmensa suma de 740.000 millones de marcos y de dos bancos con un movimiento de 226.000 millones de marcos. La lista negra integra además Internet. Cada una de las empresas mencionadas por la ARD cuenta con transacciones anuales de más mil millones de marcos. Algunos ejemplos de la lista: Banco Regional de Hamburgo, mueve anualmente 145.000 millones; McDonald’s con un movimiento de 4.235 millones de marcos y la productora de fármacos Phoenix con 15.000 millones de marcos.
Fuentes de la Fundación informaron que si las empresas en mora hicieran su aporte, el actual faltante de cerca de 1.700 millones de marcos podría ser cubierto y se podría proceder al pago de las indemnizaciones resueltas. El vocero de la Fundación, Wolfgang Gibowski, comunicó que luego de la publicación de la lista por la ARD hubo quienes se conmovieron y realizaron sus aportes, pero estos se mueven en el área de millones de marcos y no permiten por ahora cubrir las necesidades de la Fundación.
Kurt Goldstein, un ex trabajador –esclavo y vicepresidente del Comité Internacional de Auschwitz– condenó duramente en la emisora ARD la actitud de las empresas y de la economía alemanas. Su actitud actual es tan miserable, humillante y criminal como la de los años de guerra, cuando explotaron a millones de personas, subrayó Goldstein.
La revista Tribune, que refleja la opinión de los judíos alemanes, señala que muchas empresas se atrincheran detrás de argumentos artificiales para eludir su apoyo a la Fundación. Con ello demuestran el miedo de asumir su pasado y las responsabilidades que emanan precisamente de la época del terror fascista. Con motivo del 62 aniversario de la Noche de los Cristales, pudimos oir aquí opiniones de la señora Simone Veil, víctima del terror nazi en su patria, Francia, que condenaban la falta de actitudes concretas para enfrentar los brotes del neonazismo. No bastan las palabras, dijo, es preciso actuar.
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