Francia trata de limitar impacto del caso de los 103 niños africanos
Francia trataba ayer de limitar la crisis provocada por la tentativa de traslado de 103 niños desde Chad, separándola de sus relaciones diplomáticas con Yamena, que para París es una pieza clave en el conflicto de Darfur, prioridad diplomática del presidente Sarkozy.
El domingo en la noche, el propio Sarkozy llamó a su homólogo chadiano Idriss Deby Itno para condenar un asunto «ilegal e inaceptable», según la presidencia francesa.
Francia trata de que este caso, que provocó furor entre los responsables chadianos, no enturbie otros aspectos de las relaciones diplomáticas.
La secretaria de Estado para los Derechos Humanos, Rama Yade, insistió el lunes en el hecho de que este caso no afecte al despliegue a partir de noviembre de una fuerza de la UE en gran parte francesa, en Chad y en República Centroafricana.
Este despliegue es una idea lanzada por París en su voluntad de participar en las tentativas internacionales para solucionar el sangriento conflicto de Darfur, provincia del oeste de Sudán, fronteriza con Chad.
Rama Yade reafirmó que el Estado francés «no está en absoluto cuestionado» en el caso del Arca de Zoé (Arche de Zoé), asociación que organizó el traslado de los 103 niños. París dijo «comprender» la cólera del presidente Deby, que criticó en duros términos la operación.
«Parece que de lado chadiano se sospecha que Francia jugó un juego doble dejando que la operación se efectuase para después negar toda responsabilidad» estimó por su parte un miembro humanitario francés vinculado al caso.
«En todo caso, el caso es beneficioso para Deby. Saca provecho del sentimiento anti-francés en el país y puede tratar de obtener contrapartidas de París».
La asociación Arca de Zoé asegura que París nunca le prohibió claramente llevar a cabo su operación de «salvación humanitaria» y su abogado Gilbert Collard evocó una «dimensión política» del caso.
«Chad no es favorable a una fuerza europea de paz (…) y quiere controlar ciertas zonas y tiene la ocasión para intervenir ante las autoridades francesas para hacer un canje», afirmó el abogado.
El acuerdo y el apoyo del presidente Deby son cruciales para el éxito de la operación de la Eufor Chad-República Centroafricana.
Francia, que intervino para convencer al presidente Deby de que aceptara esta fuerza, hizo valer sus relaciones «particulares» con su ex-colonia.
Francia tiene más de mil soldados en Chad, en el marco de su operación Epervier (Gavilán), instalada en 1986 para hacer frente a una amenaza libia, y un importante aparato logístico.
Desde hace años, Francia da un apoyo importante a Deby, que en 1990 se hizo con el poder por la armas.
Los militares franceses en el terreno brindan al ejército chadiano apoyo logístico y de inteligencia muy importante para enfrentar a grupos rebeldes.
Ello provoca airadas críticas de la oposición chadiana y acusaciones a París de seguir sosteniendo a dictadores africanos.
«La diplomacia francesa debería haber impedido esta operación, salvo si se le ocultó», declaró ayer el jefe del Partido Socialista François Hollande.
«Hay que condenar al mismo tiempo lo que ocurrió y no dejar al presidente chadiano utilizar política o diplomáticamente, o aún más, este siniestro caso», comento el responsable socialista. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad