Juez rechazó pedido de los republicanos
Tallahassee, EEUU, AFP
Un juez federal rechazó este lunes un pedido del Partido Republicano de parar el conteo manual de votos en Florida, en el primero de lo que se espera será una larga sucesión de intervenciones judiciales que prolongarían la incertidumbre sobre el resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
El ganador de los comicios en Florida será el nuevo presidente de la nación, pues los 25 votos de ese estado en el Colegio Electoral decidirán el virtual empate entre el vicepresidente demócrata, Al Gore, y el republicano George W. Bush, gobernador de Texas.
Voceros demócratas anunciaron ya su disposición de desafiar también ante los tribunales una decisión de la secretaria de Estado de Florida, Katherine Harris, de no extender el período legal para certificar los votos de los 67 condados del estado, que vence a las cinco de la tarde locales del martes 14.
Harris, republicana, es la máxima autoridad del estado en materia electoral.
En Miami, el juez Donald Middlebrooks, tras una audiencia de más de tres horas rechazó el recurso de amparo de los republicanos, que buscaban parar el conteo manual de votos ya en marcha en los condados de Palm Beach y Volusia.
Los tres comisionados electorales de Palm Beach, dos demócratas y un republicano, votaron dos contra uno en favor de extender el conteo manual a la totalidad de los más de 432.000 votos emitidos en esa jurisdicción, después que el recuento de una muestra del 1% de los votos arrojó una ganancia de 19 votos extras para Gore.
En los resultados oficiales de Florida conocidos hasta el momento Bush aventaja a Gore por 1.784 votos, pero un recuento mecánico efectuado la semana pasada, todavía extraoficial, redujo esa diferencia a 288 votos.
El ex secretario de Estado, Warren Christopher, quien encabeza el equipo de delegados de Gore en Florida, calificó como «arbitraria e irrazonable» la decisión de Harris, estimando que la funcionaria republicana «trata de anular y frustrar el conteo manual, que está previsto en los estatutos».
«Esta acción (de Harris) será sometida a los tribunales en breve», anunció.
Por su parte, el también ex secretario de Estado James Baker, quien dirige el equipo de Bush, había advertido que si no se impedía el conteo manual pedido por los demócratas en cuatro condados donde el voto fue favorable a Gore, los republicanos podrían exigir que se cuenten de la misma forma todos los 67 condados de Florida y sus casi seis millones de votos.
Sugirió, incluso, que el conteo manual podría extenderse a otros estados donde Gore parece haber triunfado por sólo cinco o seis mil votos, como Iowa y Oregón.
El domingo, el jefe de la campaña de Gore, William Daley, se negó por su parte a decir que acataría el resultado final del recuento manual de votos en Florida, señalando que está pendiente otra disputa legal sobre el uso de la papeleta electoral en Palm Beach, que según los demócratas confundió a miles de votantes.
Entre tanto, los dos candidatos siguen los acontecimientos desde lejos: Bush en su rancho de Texas y Gore en su residencia oficial de Washington.
El aspirante republicano ha dejado saber que está dando pasos para preparar su equipo de transición, lo cual fue muy criticado por los demócratas.
Gore ha mantenido una actitud más discreta, pero a través de sus voceros ha señalado también que no está dispuesto a reconocer su derrota mientras no se haya verificado cada voto cuestionado.
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