Impuso el recuento manual de votos tras comicios en EEUU

La mujer más amada y odiada

West Palm Beach, ANSA

«Tengo razón porque defiendo los intereses de la gente», sostuvo Roberts, quien no se deja intimidar por las amenazas.

«Mis dos colegas de la comisión electoral y yo tenemos una gran responsabilidad», explicó Roberts a ANSA, sentada en un banco fuera del edificio donde se realiza el recuento, en PalmBeach.

Roberts fuma ávidamente y se toma algunos minutos de pausa en la batalla de estos días, que la ve como protagonista.

En la noche entre el sábado y el domingo fue ella, frente a las telecámaras de todo el mundo, quien impuso a la comisión electoral de Palm Beach la decisión de contar todos los sufragios a mano.

«Si en el 1 por ciento de los votos encontramos 19 votos de más para Gore tenemos suficientes motivos para suponer que en el total de los sufragios haya 1.900 votos no contados para el vicepresidente», explicó Roberts.

Si el cálculo es correcto, con esos votos Gore ganaría Florida y, con ello, la Casa Blanca.

«Pocas personas han tenido la responsabilidad que estamos tomando aquí, pero estamos enfrentando nuestra tarea con una gran seriedad», comentó.

Carol Roberts, 64 años, no es exactamente un juez imparcial: fue también alcalde demócrata de West Palm Beach y es uno de los miembros más influyentes del partido de Gore en este sector de Florida.

«Pero si la situación fuera la opuesta y Bush estuviera detrás y Gore adelante, haría exactamente la misma cosa», aseguró.

La gente de Palm Beach «me respalda, me manda mensajes diciendo que estoy haciendo lo justo: estamos dando a todos la oportunidad de hacer valer su voto», señaló Carol Roberts.

Pero, cuando retornó a su casa en la noche entre el sábado y el domingo, después del dramático cara a cara por TV con el presidente de la comisión Charles Burton, Roberts no encontró sólo expresiones de apoyo en el contestador de su teléfono.

«Había una treintena de mensajes intimidatorios, la mayor parte ofensivos; dos o tres eran verdaderas y propias amenazas. No era gente de aquí, los acentos eran de Texas (el estado de George W. Bush, ndr), de California, de Massachussets», relató.

Por ese motivo, el sheriff del condado le asignó una escolta a partir del domingo. «No obstante todo, yo todavía tengo confianza en nuestro sistema electoral», dijo Carol Roberts.

«Funcionó bien por más de 200 años; no tenemos necesidad de cambiarlo ahora», sostuvo.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje