Ecuador defiende a sus emigrantes
El gobierno de Ecuador se movilizó inmediatamente ante un ataque racista contra una menor ecuatoriana en Barcelona y el presidente, Rafael Correa, dio instrucciones a la canciller, María Fernanda Espinosa, para que se traslade a la capital catalana para seguir personalmente el caso.
Espinosa explicó ayer a la AFP en Madrid que su gobierno contrató un bufete de abogados para «seguir legalmente el caso, por la vía civil y penal», y anunció además que el miércoles viajará a Barcelona para tener una reunión con los letrados, «visitar a la fiscal de Cataluña, a la víctima y a su familia». El gobierno ecuatoriano que quiere que el culpable sea condenado lamentó en una «nota de protesta» de la Cancillería a la embajada española en Quito, que el juez hubiera liberado al culpable después de detenerlo, «a pesar de tener antecedentes penales y de haber pruebas flagrantes», es decir, el video grabado en el metro, explicó la ministra. La canciller llegó este martes por la mañana a España junto con el presidente, Rafael Correa, de la Cumbre Mundial de la Paz, que se celebró en Nápoles (Italia).
Correa, que llamó por teléfono a la familia de la víctima antes de viajar a Quito, le pidió a la canciller que permaneciera en España para encargarse del asunto y viajar a Barcelona.
El ataque racista, registrado por una cámara de seguridad instalada en el vagón del metro de Barcelona, provocó duras reacciones, demandas de asociaciones para que se tipifique como delito y se cree una fiscalía antirracismo.
El pasado 7 de octubre una menor ecuatoriana fue brutalmente atacada en el metro barcelonés por un joven que luego fue detenido en un suburbio de la capital catalana, gracias a la grabación de una cámara de seguridad instalada en el vagón.
En las imágenes, difundidas por diarios y televisoras, se aprecia cómo el agresor se acerca a la menor, le toca un pecho, le propina una patada sin dejar el teléfono móvil y le golpea con el puño en la cabeza poco antes de descender del vagón.
La joven, una ecuatoriana de 16 años que fue amenazada de muerte por su origen, tiene miedo a salir de su casa desde que se produjo la agresión. *
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