Una nueva sucesión en Argentina
La senadora y primera dama Cristina Fernández es la amplia favorita para reemplazar en el poder a su marido y presidente, Néstor Kirchner, en una sucesión matrimonial que en el pasado soñaron otros mandatarios de la región como el mexicano Vicente Fox y su esposa, Marta Sahagún.
«Esta es en realidad una monarquía. Néstor Kirchner es el rey y su esposa Cristina, su consorte», afirmó a ANSA el diputado nacional Juan Acuña Kunz, del partido opositor Unión Cívica Radical (UCR).
«En la provincia de Santa Cruz hace más de 17 años que venimos sufriendo esa monarquía», sostuvo Kunz, electo en ese territorio patagónico, cuna del presidente y «patria chica adoptiva» de la primera dama y candidata por el Frente para la Victoria.
El matrimonio Kirchner es hoy sinónimo de poder en el país. Juntos forman una alianza política inseparable. La biografía oficial dice que se conocieron en los años 70 cuando estudiaban leyes en la Universidad de La Plata, 60 kilómetros al sur de Buenos Aires, y se casaron en 1975 mientras militaban en la juventud peronista.
Ambos pasaron un mes detenidos durante una visita a Río Gallegos, capital de Santa Cruz, en enero de 1976, en los turbulentos meses previos al golpe militar, pero los buenos contactos de la familia Kirchner lograron su liberación.
Después del golpe del 24 de marzo de aquel año que terminó con el gobierno de Isabel Perón, los Kirchner se radicaron en Río Gallegos y montaron un estudio jurídico, escapando de la represión que golpeaba al ambiente universitario platense.
Los Kirchner lograron un pasar holgado comprando deudas hipotecarias y participando activamente en remates de propiedades. En 1987 escribió Olga Wornat, autora de la biografía «Reina Cristina» sobre la candidata presidencial ya eran dueños de 22 viviendas en toda la provincia. En promedio, se adueñaron de una propiedad cada seis meses.
La fortuna sirvió a los planes políticos. Mientras Néstor Kirchner se alzaba con la alcaldía de Río Gallegos primero y la gobernación después, con sucesivas reelecciones, Cristina era electa en ese orden diputada provincial, senadora nacional, diputada nacional y otra vez senadora.
En 2003, el entonces desconocido gobernador de Santa Cruz aprovechó la interna peronista para dar un salto y postularse a la presidencia bajo el ala protectora del caudillo bonaerense y mandatario provisional Eduardo Duhalde. Kirchner ascendió así al gobierno de manera inesperada, recogiendo el voto antimenemista y con sólo el 23 por ciento de respaldo, después de que el ex presidente Carlos Menem renunciara al balotaje ante el peso de las encuestas que le vaticinaban una dura derrota. *
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