"Una mancha negra"
Washington, AFP
Las voces se elevaban este domingo, tanto desde filas demócratas como republicanas, para demandar una rápida salida al embrollo electoral en que está sumido el escrutinio presidencial en Estados Unidos.
«Esta es una mancha negra para nuestra democracia», declaró James Baker, emisario del candidato republicano George W. Bush en Florida. Precisó que el enfrentamiento entre los dos bandos era «muy lamentable».
«Queremos terminar con esto lo más rápido posible», afirmó por su lado Warren Christopher, que cumple las mismas funciones que Baker en Florida, pero para el candidato demócrata Al Gore.
Tanto Baker como Christopher son ex secretarios de Estado que dirigieron la política exterior estadounidense. Ellos son conscientes de los potenciales efectos devastadores para la imagen del país en el exterior si se prolonga la incertidumbre sobre el nombre del próximo presidente norteamericano. Mientras tanto, Clinton bromea: «Si quieren, me quedo».
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