Lula, Chávez y Correa en Manaos
EL JUEVES 20 se reunieron en Manaos, capital del estado de Amazonas situada sobre el río del mismo nombre, el más caudaloso del mundo, el presidente de Brasil, Lula da Silva, con su homólogo venezolano, Hugo Chávez, y con el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, que venía de entrevistarse con Néstor Kirchner en Buenos Aires. Fue un día en que se estrecharon los lazos de fraternidad y los emprendimientos comunes entre estos cuatro países, haciendo avanzar la causa de la unidad y la integración sudamericana. Dichos mandatarios habrán de coincidir hoy en Nueva York en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Avances en grandes proyectos sudamericanos
Un eufórico presidente Chávez declaró ante los medios, incluida Telesur, al término del primer encuentro, que éste había sido sumamente positivo, que se afianzaron lazos de fraternidad entre los dos países que ninguna intriga podrá desmerecer y que se avanzó en la concreción de proyectos de vasto alcance no solo para ambos países, sino para toda América del Sur. Dio detalles sobre la gran refinería proyectada para Pernambuco, que se levantará con 60% de capital de Petrobras y 40% de Pdvsa, para referirse luego a la marcha de dos proyectos de enorme calado como el Gasoducto del Sur y el Banco del Sur.
Lula reafirmó por su parte que la alianza de Brasil con Venezuela reviste carácter estratégico y ratificó los acuerdos y compromisos asumidos hace algún tiempo, que se han demorado en su puesta en práctica (para lo cual reclamó la mayor responsabilidad a los presidentes de las dos grandes empresas energéticas y a los cancilleres, presentes en el acto). Una iniciativa fundamental consiste en la creación de dos empresas mixtas por la asociación de Petrobras y Pdvsa, las dos mayores de cada país, la primera a la cabeza de la refinería de Pernambuco y la segunda al frente de la prospección en la franja del Orinoco. El acuerdo respectivo se firmará el 12 de diciembre en Caracas, con la idea de que la de Pernambuco esté funcionando en 2010 y la otra poco después. Los presidentes resolvieron reunirse cuatro veces al año, dos en cada país, para controlar la ejecución de los acuerdos. Sobre el proyecto de Gasoducto del Sur se acordó designar una comisión de alto nivel para realizar un estudio de factibilidad. Sobre el Banco del Sur, que impulsa Venezuela y cuya sede estará en Caracas (y al cual en principio habrían de adherir Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay y también Ecuador, como lo refrendó su presidente en Buenos Aires), Brasil solicitó prolongar las negociaciones durante el mes de octubre para procurar un acuerdo sobre algunos aspectos. Lula se comprometió a desplegar los mayores esfuerzos ante el Senado de su país para que Venezuela pase a ser definitivamente miembro pleno del Mercosur, a la vez que dio franco apoyo a las gestiones de Chávez para lograr el canje humanitario en Colombia.
En conclusión Lula reafirmó que «no hay intriga, no hay falsedad que impida a Brasil profundizar su alianza estratégica con Venezuela» y que éste es el momento adecuado para hacerlo, porque «Brasil vive hoy el mejor momento económico y social de los últimos 30 años» y algo similar acontece con Venezuela.
Argentina, Brasil y Venezuela junto a Ecuador
En la reunión de Lula con Rafael Correa del jueves por la noche se resolvió activar el corredor o eje de comunicación fluvial, terrestre y aérea entre el puerto ecuatoriano de Manta, sobre el Pacífico (donde está la base norteamericana que EEUU deberá evacuar indefectiblemente en 2009, como anunció el presidente Correa) y Manaos. La compañía aérea brasileña Ocean Air y la ecuatoriana Tame conectarán Manta, Quito y Guayaquil con Manaos. La negociación también implica nuevas rutas de la aerolínea Copa entre ambos países vía Panamá. Este corredor colmaría una sensible deficiencia en las comunicaciones de nuestros países entre ellos, ya que le abriría una salida a Brasil al Pacífico y otra a Ecuador al Atlántico.
En la reunión de Correa con Chávez, también en Manaos, pasaron lista a los acuerdos para instalar una refinería binacional en Ecuador y para refinar crudo ecuatoriano en Venezuela. También acordaron participar en la futura fundación del Banco del Sur, que está en discusión, con Argentina y Bolivia. En su previa reunión con Kirchner en Buenos Aires, Correa firmó varios acuerdos de cooperación bilateral en materias de inclusión social y referidos a los sectores metal – mecánicos, agropecuarios y de actividades espaciales. Abogó por la integración latinoamericana, declaró que nuestros países deben sacarse de encima la influencia del FMI y del Banco Mundial y crear, además el Banco del Sur, un Fondo Sudamericano de Reservas.
Asamblea General de la ONU
Correa llegó el viernes a la Florida y se entrevistó con delegaciones de los 100 mil ecuatorianos que viven allí (15 mil en Miami). Uno de sus objetivos se vincula a las elecciones a la Asamblea Constituyente a realizarse el 30 de setiembre, ya que los ecuatorianos residentes en el exterior elegirán a seis de sus 130 miembros: 2 por Norteamérica, 2 por Centro y Sudamérica y otros 2 por Europa, sobre todo España. Otro ejemplo de residentes en el exterior que ejercen su derecho al voto. De allí vuela a Nueva York para asistir a la Asamblea General de la ONU, que se inicia hoy y que, como es de práctica, será abierta por el representante de Brasil. En este caso, su presidente Lula da Silva. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad