Putin alienta incógnitas sobre su futuro político
Putin, cuyo segundo mandato termina en marzo, no puede representarse a un tercero consecutivo. La Constitución rusa no impide, sin embargo, que vuelva a la presidencia del país tras una pausa fuera del poder.
Que Viktor Zoubkov, un tecnócrata del aparato del Kremlin relativamente anciano y hasta ahora desconocido, sea el elegido para sustituirle o no, el objetivo es el mismo: preparar una nueva presidencia de Putin, según Alexei Malachenko, miembro del Centro de Investigaciones Carnegie de Moscú.
«Es sobre todo el entorno de Putin el que así lo quiere y esas personas harán todo lo posible para conservar un equipo mientras lo esperan», añade el analista.
Desde hace un año y medio el presidente ruso coloca desconocidos en puestos clave del poder, como el ministerio del Interior, la Fiscalía, la Comisión Electoral Central, subraya Stanislav Belkovsi, del Instituto de Estrategia Nacional ruso.
Para este último, Zubkov es «un mal modelo en pequeño (del dirigente soviético) Leonid Brezniev en su mejor época».
«Asciende así a hombres que no acumularon millones durante su presidencia y que, por tanto, dependen de él», afirma el analista, seguro de la intención de Putin de volver al poder en cuanto pueda.
En cuanto a sus dos presuntos delfines, los viceprimeros ministros Serguei Ivanov y Dimitri Medvedev, muy en vista en los últimos meses, su carrera ya «terminó», opina Belkovsi.
«La burocracia recibió ayer una señal clara de la humillación de ambos funcionarios» y, «de consecuencia, no puede convertirlos en candidatos presidenciales», concluye el experto.
Para Malachenko, el que Zubkov no excluya su candidatura significa que «sólo será una marioneta y que Putin volverá».
En todo caso, si se elige como candidato presidencial a una de las seis personalidades más cercanas al presidente, se tratará «de un político más independiente que Zubkov, pero aún un suplente mientras se espera el regreso de Putin», añade.
Gran parte de la prensa rusa coincidió ayer en que el presidente ruso quiere impedir el surgimiento prematuro de un delfín que le haga sombra, al tiempo que parece preparar su regreso al poder después de 2008.
Zubkov «es un hombre del círculo próximo a Putin y puede acompañar su campaña electoral con otra anticorrupción. Ese tema, como Chechenia» y la lucha antiterrorista favorecieron la elección de Putin en 2000, recuerda el diario opositor Kommersant.
Así, si Zubkov, de 65 años, es elegido, «es poco probable que se represente en 2012. Y nadie se sorprenderá si deja su cargo antes de tiempo por razones de salud», ironiza Kommersant. *
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