Acusan al presidente de "inmoral y corrupto"

Los filipinos piden la renuncia de Estrada

Manila, ANSA

Utilizando paraguas y carteles, los manifestantes soportaron la lluvia y marcharon hacia uno de los templos más importantes de la ciudad, en el que ya en 1986 se realizó una vigilia a la espera de la renuncia del ex dictador Ferdinando Marcos.

Liderados por el arzobispo de Manila, el cardenal Jaime Sin, los manifestantes gritaron «Renuncia Erap» o «Adiós Erap». Erap es, en el idioma tagalop, hablado en Manila, el sobrenombre de Estrada, e irónicamente significa «camarada».

Esta es la última de una serie de protestas por las acusaciones al presidente, entre las cuales está la de obtener dinero del juego ilegal y eximir del pago de impuestos a empresas tabacaleras.

Pero Estrada, desafiante, desestimó la creciente presión sobre él para que renuncie, y prometió dar pelea hasta el final.

«Estamos rezando por ti», dijo el cardenal Sin, refiriéndose a Estrada. «La presidencia no es para ti porque no eres capaz de conducir a este país. Es una tentación para ti, una ocasión para el pecado. La renuncia sería realmente buena para tu alma». El purpurado remarcó además la necesidad de que Estrada renuncie y confiese cuáles fueron sus faltas.

«La situación de nuestro país ha ido empeorando con el paso de cada día. Nos estamos hundiendo. Si él (Estrada) no renuncia, la situación empeorará… Su vida inmoral, sus apuestas ilegales, sus mujeres, sus doncellas, sus sesiones de bebidas… Han empeorado en los últimos dos años (de su mandato)», dijo Sin.

La ex presidente Corazón Aquino, por su parte, dijo que «hasta el mejor actor sabe cuándo hacer su última toma», en referencia la carrera de Estrada como actor de películas serie B.

«Hay una vida después de (el palacio gubernamental de) Malacanang. La historia te trataría un poco mejor si renunciaras ahora», dijo Aquino, quien fue catapultada a la presidencia por una revolución masiva, en 1986. Pero Estrada, de 63 años, está en calma.

«Ningún aumento en la presión (contra mí) puede hacerme renunciar. Tenemos que seguir un proceso constitucional. Vamos a pelear hasta el final. Vamos a superar esto», dijo el presidente a la prensa.

Otro ex presidente filipino, Fidel Ramos, y los políticos más prominentes del país –la vicepresidente Gloria Macapagal Arroyo, el presidente del senado Franklin Drillon y el vocero de la Casa de los Representantes, Manuel Villar–, también se plegaron a la manifestación para que Estrada «se ilumine» y renuncie.

Arroyo, la siguiente en la lista si Estrada dimite, lidera a una oposición unida, que ha programado una agenda basada en la renuncia del presidente. En una conferencia de prensa que brindó ayer junto a Drillon, Villar y otros miembros de la oposición, Arroyo reiteró su exhortación a Estrada a renunciar, porque «la administración de Estrada está políticamente muerta».

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