Brasil: PT inauguró ayer su tercer congreso
El primer congreso desde la llegada al poder de Lula en 2003 se abre tres días después de que el Supremo Tribunal Federal (STF) resolviera juzgar por corrupción a varios dirigentes acusados de haber sobornado a políticos para asegurarle apoyo al gobierno.
Las deliberaciones pueden dar señales sobre cómo se plantará el PT ante las elecciones municipales de 2008 y las nacionales de 2010, en las que por primera vez en la historia del partido, Lula no podrá ser su candidato presidencial, pues la Constitución le impide aspirar a un tercer mandato consecutivo.
Lula, quien fundó el PT aglutinando en 1980 a izquierdistas de todas las tendencias, hablará el sábado ante los 931 delegados llegados de todo Brasil para las deliberaciones que concluirán el domingo.
El congreso debatirá varias propuestas de reformas, entre ellas una política.
La reforma política sería instrumentada en forma «libre y soberana» por una Asamblea Constituyente. El diario O Estado de Sao Paulo comentó que con esas potestades, esa Asamblea podría caer en la «tentación» de habilitar a Lula a aspirar a un tercer mandato; extremo hasta ahora negado por el mandatario.
Las denuncias de corrupción contra dirigentes del PT avivarán el debate entre las tendencias internas: las más moderadas, que argumentan la inexistencia del esquema de corrupción, y las más radicales, que proponen sanciones para los eventuales responsables.
«Si el fardo es pesado, debemos tener el coraje de cargarlo todos», proclamó el diputado Luiz Sergio, líder de la bancada del PT.
Sin embargo, el diputado Raul Pont recordó que el directorio del partido tenía el mandato de investigar las denuncias y entonces «deberíamos preguntarle por qué eso aún no se hizo».
La fracción mayoritaria del partido está liderada por José Dirceu, ex ministro jefe de gabinete de Lula entre 2003 y 2005, y principal acusado en el escándalo por la compra de apoyos al gobierno. Ese grupo se garantizó el respaldo del 42% de los 931 delegados.
Esa corriente, considerada la más moderada y cercana al jefe de Estado, cuenta con otros notorios acusados, como el ex presidente del partido José Genoino.
Según la denuncia aceptada por el Supremo Tribunal Federal (STF), Dirceu encabezó una «banda» que en 2003 y 2004 distribuyó unos 55 millones de reales (23 millones de dólares) entre congresistas y partidos para que apoyasen al gobierno. *
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