Escrito por: NIKO SCHVARZ
UNA RECIENTE REFLEXIÓN de Fidel Castro, del día 3, traza un cuadro de la realidad del mundo de hoy a partir de un trabajo del general ruso Leonid Ivashov, presentado como un especialista en materia de defensa y vicepresidente de la Academia de Problemas Geopolíticos, habiendo sido jefe de estado mayor de las fuerzas armadas rusas y ocupado altos cargos en el ministerio de Defensa y en la Confederación de Estados Independientes (CEI). La “reflexión del comandante en jefe” transcribe la versión del trabajo de Ivashov proporcionada por la agencia rusa Ria Novosti y le agrega unos breves comentarios finales. En esta nota haremos una síntesis de las ideas expuestas, por ser temas que afectan al futuro de la humanidad.
El autor parte de la base que EEUU procura asegurarse la hegemonía mundial en materia económica, financiera, tecnológica y militar. Su estrategia de seguridad nacional consiste en garantizar el acceso controlado a las regiones clave del planeta, las comunicaciones estratégicas y los recursos globales. Esto permite avizorar en el futuro conflictos agudizados con Rusia, China y la India.
Washington se empeña en construir un sistema capaz de neutralizar el potencial nuclear de sus rivales estratégicos, Moscú y Pekín, para lograr el monopolio en el terreno militar. Procura desplegar su escudo antimisil no solamente en Europa sino también en otras partes del mundo, enfilado contra Rusia y contra China. Asimismo incrementa su arsenal ofensivo a un ritmo que supera incluso al del período de la Guerra Fría. La OTAN se transformó en una herramienta poderosa y agresiva al servicio de la oligarquía mundial, y no se limita al Atlántico Norte. Su secretario general, Jaap de Hoop Scheffer, visita con frecuencia Australia, Nueva Zelanda o Japón. La Alianza pasa por encima del derecho internacional y del Consejo de Seguridad de la ONU. Al mismo tiempo EEUU promueve la expansión de la OTAN y se niega a ratificar el Tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (Face), atribuyéndose el derecho de actuar al margen de cualquier limitación y de configurar las tropas a su antojo. Esta política ha generado confrontaciones (en particular con Rusia). “Los debates sobre defensa antimisil, Irán y Kosovo no han generado fórmulas de compromiso”, escribe Ivashov.
También señala las limitaciones del poderío estadounidense. “Estados Unidos tiene poderío militar, economía vigorosa y cantidad enorme de moneda fuerte que puede imprimir de forma ilimitada, pero el rango geopolítico del país está por los suelos. Estados Unidos inspira muy poca confianza política al resto del mundo”.
A principios de los 70, cuando Moscú había logrado una paridad nuclear con Washington, éste se avino a negociar y se firmó el Tratado de Defensa Antimisil (DAM) en 1972 y posteriormente los acuerdos sobre limitación de arma estratégicas ofensivas (SALT). “Lo único que respeta EEUU es la fuerza. Si se siente en una posición más fuerte, jamás hace concesiones a nadie”. En estas condiciones, “para neutralizar los planes de hegemonía mundial es preciso construir un polo alternativo. Existe ya un fundamento para hacerlo: la Organización de Cooperación de Shanghai (OCSH)”.
En 1999 China y Rusia plantearon ante la Asamblea General de la ONU la necesidad de preservar el Tratado DAM de 1972. Votaron a favor todos los países, con cuatro excepciones: EEUU, Israel, Albania y Micronesia. El resultado testimonia el total aislamiento internacional de EEUU.
Sin participación de Rusia será imposible resolver la situación configurada en Medio Oriente, los Balcanes, la península coreana u otras regiones. Lo mismo sucede con China, que goza de prestigio en el mundo, posee una economía poderosa y una moneda fuerte.
Sobre estas bases se asienta el planteo fundamental: “La OCSH debería reunir nuevos aliados y conjuntar el poderío de los países que desean y son capaces de implementar una política autónoma. Primero, es necesario proclamar oficialmente el rechazo a la hegemonía mundial por parte de EEUU. Segundo, China y Rusia deberían denunciar ante el Consejo de Seguridad el despliegue del sistema DAM estadounidense como acción que altera la arquitectura de la seguridad global y amenaza a la comunidad internacional. China, India y Rusia podrían formar un frente único ante el dictado de EEUU. También es posible plantearse como tarea la estabilización del sistema financiero global. Podría formularse una filosofía novedosa basada en la armonía de civilizaciones y en el uso racional de los recursos naturales. La mayoría de los estados seguramente apoyaría tales medidas. Así se iría conformando un nuevo polo político, el polo de la paz”.
La misión del OCSH sería crear un nuevo modelo de desarrollo de la civilización humana. Al imperio estadounidense se opondría así una alianza de civilizaciones: la rusa (cuya órbita incluye la Confederación de Estados Independientes, CEI), la china, la hindú, la islámica y la latinoamericana. “Es un espacio inmenso en el que podríamos crear mercados más equitativos, nuestro propio sistema financiero de carácter estable, nuestro engranaje de seguridad colectiva y nuestra filosofía, basada en el desarrollo intelectual del hombre”. En suma: “nuestra misión es reorientar al mundo hacia la justicia y el desarrollo intelectual y espiritual”.
Este último aspecto retiene particularmente la atención de Fidel Castro, quien destaca el papel preponderante que la revolución cubana ha dado a la educación del pueblo, fustiga una vez más el robo desvergonzado de cerebros, la publicidad comercial y el consumismo, y destaca “lo que más vale del ser humano, que es su educación a través de la conciencia”. *
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