Paquistaníes y afganos analizan el desafío talibán
Los presidentes de Afganistán, Hamid Karzai, y de Pakistán, Pervez Musharraf, habían anunciado que inaugurarían esta asamblea, presentada como una conferencia «de paz», cuya organización acordaron en la cumbre tripartita de setiembre en Washington con su homólogo estadounidense, George W. Bush. El mandatario paquistaní anunció ayer que no concurrirá por tener otros compromisos.
Será la primera vez que responsables de tribus de los dos países aborden en ese marco la lucha contra los talibanes, según los expertos.
Pero a la cita faltarán los representantes de dos de las siete regiones paquistaníes fronterizas, Waziristán del Norte y del Sur. Según un líder de la primera, que no quiso ser identificado, es en señal de protesta por el incremento de operaciones militares del ejército paquistaní en la zona.
Un colega suyo de Waziristán del Sur, Malik Masud Jan Mehsud, pidió la participación de los talibanes, algo que también reclama otro jefe local paquistaní, Malik Asghar: «La paz es imposible sin los talibanes», consideró.
Un portavoz de éstos, Zabihula Mujahid, llamó a boicotear esta reunión «mandada por Estados Unidos».
Por su parte, el portavoz de la Jirga, Mohamad Asif Nang, estimó que se trata de un encuentro «exploratorio», que permitirá «sacar a la luz las raíces del terrorismo, los santuarios terroristas, su financiación y apoyos».
Para el ministerio del Interior de Pakistán, en la reunión se determinará una estrategia común contra el terrorismo.
Los ataques de los combatientes protalibanes en Pakistán, especialmente en las zonas tribales fronterizas con Afganistán, se multiplican desde el sangriento asalto hace un mes a la Mezquita Roja de Islamabad, donde estaban atrincherados militantes islamistas fuertemente armados.
Según el diputado afgano Ahmad Behzad, de la provincia de Herat (oeste), la Jirga «no aportará soluciones» porque «Pakistán la aceptó a su pesar, presionado por Estados Unidos».
Las relaciones afgano-paquistaníes, tensas históricamente, se deterioraron por la cuestión de los talibanes.
Kabul acusa a Islamabad de no impedir las actividades de los extremistas en Pakistán, lo que este desmiente categóricamente. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad