En veinte años nadie tendrá relaciones sexuales
Dentro de veinte años los humanos abandonarán el acto sexual para garantizar la reproducción de la especie, según Gregory Stock, polémico genetista de la Universidad de California, en Los Angeles.
La apocalíptica afirmación de Stock, quien dice que los niños seguirán naciendo pero sin que las personas tengan relaciones sexuales, dejó perplejos a investigadores y ha escandalizado a los católicos.
«Pensar que, mediante experiencias de laboratorios, los seres humanos puedan controlar la evolución es un acto contra la naturaleza», dijo ayer Dick Benson, un portavoz de la diócesis de Los Angeles.
«¿Cuántos años deberán pasar para que esta seudociencia quiera ponerse al frente de la genética?», se preguntó Benson.
Stock pronunció una conferencia ante 4.000 médicos reunidos en San Diego, California, en la convención anual de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva y dijo que pronto la técnica de la fecundación artificial y del implante, que permitirá planificar los nacimientos, aventajará a la madre naturaleza.
«Pienso que comenzaremos a considerar a nuestros hijos demasiado importantes como para confiar su futuro a un encuentro casual entre un óvulo y un espermatozoide», dijo Stock.
El biofuturólogo no es un recién llegado a la notoriedad. En la Universidad de California dirige el Programa Medicina, Tecnología y Sociedad, ha escrito nueve libros y numerosos artículos y es invitado a programas de la BBC de Londres y de la televisión de los Estados Unidos cada vez que se habla de ingeniería genética y del futuro de la reproducción humana.
Stock admite que sus previsiones alteran las concepciones éticas comunes, pero explicó que «la perspectiva de ir al supermercado genético para comprar un bebé» forma parte del saber de una ciencia nueva.
Según dijo en su conferencia en San Diego, la reproducción sexual en la raza humana dejará lugar inevitablemente a los nuevos métodos científicos en los que ya se avizoran los test de DNA y las últimas revelaciones médicas.
El DNA «puede revelar nuestra vulnerabilidad genética», explicó Stock, y con la planificación reproductiva se pueden eliminar, por ejemplo, los riesgos de enfermedades hereditarias.
También se pueden determinar las cualidades del niño en cuanto a su carácter, inteligencia, comportamiento, explicó.
La ingeniería genética permitirá la selección del embrión mejor para prevenir una enfermedad, por lo que los nuevos comportamientos humanos en el campo reproductivo comenzarán a verse muy pronto, aseguró Stock.
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