Cajas negras confirmaron que torre de control advirtió que la pista estaba resbaladiza

San Pablo: los pilotos no lograron frenar el avión

«Desacelera, desacelera», dice uno de los tripulantes. «No lo consigo, no lo consigo», responde el otro en el dramático diálogo en la cabina tomado de las grabaciones de la caja negra.

«¡Dios mío, Dios mío!», grita en pánico un piloto. «¡Vamos, vamos! ¡Gira, gira, gira, gira!», exclama su compañero y, entre ruidos y gritos, la comunicación se cierra con un «¡Ah no!».

La transcripción del diálogo divulgada en una comisión del Congreso demostró que la torre de control de Congonhas advirtió a los tripulantes que la pista estaba «mojada y resbaladiza».

En su comunicación, los tripulantes informan del estado de algunos dispositivos de frenaje. «Reverso uno solamente», dice un piloto indicando que sólo uno de los reversores de ayuda al frenado del motor funcionaba, cosa ya sabida por la compañía y la tripulación.

«Spoiler nada», agrega en alusión a que el freno aerodinámico sobre el ala no entraba en funcionamiento. El avión llegó con 187 pasajeros al aeropuerto de Congonhas y tras tocar pista a unos 220 kilómetros por hora, siguió de largo a 175 kilómetros por hora, atravesó una avenida y explotó al incrustarse en un edificio.

El diario Folha de São Paulo informó ayer que accedió a datos de las cajas negras. Según esos datos, probablemente el piloto en vez de dejar los dos aceleradores de las turbinas en punto muerto, dejó uno en posición de aceleración y el otro en punto muerto.

«Al aterrizar, los sistemas electrónicos interpretaron ese procedimiento como un deseo del piloto de abortar el aterrizaje», escribió el diario. «Las dos turbinas pasaron a acelerar automáticamente. Los frenos aerodinámicos no fueron accionados. El freno automático de los neumáticos tampoco funcionó», añadió Folha.

La revista «Veja» informó el pasado fin de semana que los investigadores apuntan a que una falla del piloto en el manejo de los aceleradores de las turbinas provocó la tragedia de São Paulo.

«Veja» indicó que «la dimensión de la pista, demasiado corta, y la ausencia de un área de escape fueron decisivas para que el accidente provocase tantas muertes».

El desastre de Congonhas, el mayor de la historia brasileña, tiene un saldo oficial preliminar de 199 muertos, entre pasajeros y personas que se encontraban en el local impactado por el avión. *

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