Un lustrabotas, un ciego y una actriz
Luis Díaz Chaparro, un trabajador con mínima escolaridad, llegará al Concejo Deliberante de Bogotá tras resultar electo ayer con una alta votación, sin haber invertido ni un peso en campaña y sin haber pronunciado discursos.
«Los pobres no tenemos ningún vocero en el gobierno de Bogotá, en el gobierno de Colombia. Antes de mí no había ninguno», expresó el flamante concejal a docenas de periodistas de televisión.
Durante su campaña al Concejo se presentó como el «candidato sin rostro», porque su fotografía no apareció en la tarjeta electoral, y con esa consigna, pese a ser semianalfabeto, logró una significativa votación, superior a la de candidatos letrados, profesionales o veteranos.
Díaz Chaparro obtuvo 17.000 votos, la cuarta votación en Bogotá, superando a más de mil aspirantes a esas 42 curules del Concejo de la capital colombiana.
El lustrabotas callejero, sin ninguna cultura, sin educación, con un trabajo inestable por los parques de la capital, decidió un día que quería ser concejal de Bogotá.
«Ninguna radio ni ningún medio me ha querido ayudar y quiero que usted me colabore», le dijo Díaz Chaparro a un periodista de una cadena de radio privada en Bogotá.
Aunque Díaz Chaparro trató de cumplir todos los requisitos, su fotografía no fue incluida. «El día en que fui a que me tomaran la foto el portero de la Registraduría no me dejó entrar», afirmó el electo concejal, casado y con dos hijas.
«Le expliqué al portero que era candidato y, por mi pinta de lustrabotas, no me dejó pasar y quedé por fuera de las fotografías», comentó el concejal electo.
Aunque el nombre de Díaz Chaparro no apareció en la tarjeta al lado de los demás candidatos y la campaña fue nula en Bogotá, muchos se solidarizaron con el lustrabotas, a quien ahora llaman el «doctor».
«No quiero carro lujoso, no quiero teléfono celular, no quiero seguro de vida porque esa plata que la inviertan en los pobres», expresó Díaz Chaparro.
Los concejales, por ley, tienen derecho a un automóvil con chofer, a una secretaria de despacho, a cinco asesores, a un teléfono celular y suscripciones de revistas y periódicos.
Por primera vez en su vida Díaz Chaparro es asediado por la prensa nacional a internacional para que conceda declaraciones pero rápidamente perdió la paciencia y despidió a los periodistas pues –dijo– está muy ocupado. La actriz cómica Fabiola Posada, más conocida como «La gorda», cumplió su sueño de triunfar en las elecciones para llegar al Concejo de Bogotá.
Posada trabajó hasta el fin de semana último en el popular programa televisivo «Sábados felices», emitido por la cadena privada Caracol desde hace 30 años.
La concejal electa, que se desempeñó durante 10 años en este programa, no sólo es conocida por su obesidad, sino especialmente por su talento artístico y su estilo para hacer reír a los colombianos.
El abogado y economista ciego
Apolinar Salcedo fue elegido nuevo concejal de la ciudad de Cali, capital del estado del Valle del Cauca, con una de las más altas votaciones.
Salcedo logró 13.846 votos después de realizar una campaña en la calle repartiendo hojas volantes con sus propuestas para el Concejo.
Su discapacidad no fue motivo para que el ahora concejal electo impulsara su candidatura en Cali en las elecciones del domingo, que renovaron alcaldías, gobernaciones, asambleas y concejos.
Quién ganó
Las elecciones municipales que se cumplieron el domingo sin sobresaltos en Colombia se constituyeron en un triunfo para la oposición liberal y un repunte para los independientes, en tanto que el conservador partido de Gobierno sufrió una contundente derrota y para la guerrilla marxista de las FARC representaron un revés. Escrutada casi la totalidad de la votación en las diferentes regiones del país, los liberales obtuvieron 19 de las 30 gobernaciones departamentales que se disputaron (63,4%), en tanto que lograron 18 de las alcaldías de las capitales de esos departamentos (60,1%).
En segundo lugar se colocaron los candidatos independientes con nueve gobernaciones (30%) y 10 alcaldías (33,3%).
El gubernamental Partido Conservador quedó relegado a un tercer plano con apenas dos gobernaciones e igual número de alcaldías (6,6%), respectivamente.
El abstensionismo se mantuvo dentro de los niveles tradicionales, cercano al 60%, según estimativos iniciales de las autoridades electorales, que aún no han dado un índice consolidado debido a que no se ha contabilizado el 100% de la votación nacional.
El domingo los colombianos, además de gobernadores y alcaldes, eligieron diputados departamentales y concejales municipales.
Aunque la guerrilla marxista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) –comprometida en un proceso de paz con el Gobierno– no presentó candidatos propios, sufrió indirectamente un revés, toda vez que perdió el candidato a la alcaldía de la población de San Vicente del Caguán, al que se percibía «cercano» a los insurgentes.
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