La Bolsa de Estambul tuvo una jornada espectacular tras la victoria del Partido de la Justicia y el Desarrollo

Los islamistas turcos preparan otro mandato tras un gran triunfo

La Bolsa de Estambul dio su particular bienvenida a la victoria del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Erdogan, al cerrar su índice ayer con un récord histórico de 55.625,44 puntos.

Erdogan presentó este lunes la dimisión de su gobierno al presidente de la República, Ahmet Necdet Sezer, y se espera que como líder del partido vencedor forme el nuevo equipo de gobierno.

El nuevo gabinete podría ser anunciado la semana próxima, tras el anuncio de los resultados oficiales.

El AKP, en el poder desde hace cinco años, obtuvo el 46,4% de los votos, según resultados no oficiales publicados por la agencia Anatolia.

Con dicho porcentaje, el AKP tendría 340 escaños de los 550 que componen el Parlamento turco, es decir la mayoría absoluta. En las legislativas de 2002 logró el 34% de los votos (351 diputados).

Sin embargo, el número de escaños de los islamistas moderados es esta vez inferior al de 2002. Ello se debe al regreso al Parlamento de una tercera fuerza, el Partido de Acción Nacionalista (MHP, 14,2% de los votos, 71 escaños), con posiciones hostiles hacia la Unión Europea, así como de los kurdos (24 diputados), que se presentaron como «independientes».

El principal partido de la oposición pro laica, el Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata), logró, según datos no oficiales, el 20,8% de los votos, y obtendría 112 diputados.

Estos comicios anticipados fueron convocados para tratar de poner fin a la crisis política que estalló en la primavera (boreal) entre Erdogan y los pro laicos, entre los cuales se encuentra el Ejército, que sospechan que el gobierno quiere tratar de islamizar el país subrepticiamente.

La crisis estalló cuando Erdogan fracasó al intentar imponer en el Parlamento la elección de su candidato, el canciller Abdulá Gul, como presidente de la República.

Sin embargo, no es seguro que estos comicios resuelvan la crisis que podría surgir nuevamente durante la elección del presidente por el nuevo Parlamento, si el AKP se niega a presentar un candidato de compromiso.

«La campaña del CHP sobre el laicismo no se tenía en pie», considera Ertugrul Günay, un tránsfuga de este partido que se ha pasado al AKP.

La prensa turca destacaba que la amenaza latente de una intervención militar para defender el laicismo del Estado ha tenido el efecto contrario y ha provocado una reacción «democrática» de los electores, que ha beneficiado al partido de Erdogan.

Los resultados muestran que el ejército «debe dejar de intervenir en la vida política», destacaba el diario Aksam a propósito de una de las principales instituciones guardianas del laicismo, en un país en el que el 99% de la población es oficialmente musulmana.

En una primera reacción a su victoria, Erdogan prometió el domingo, al lado de su esposa cubierta con un velo, respetar «los principios fundacionales» de la República, encabezados por el laicismo.

Por su lado, la Casa Blanca felicitó ayer a Turquía por sus elecciones legislativas y rechazó las preocupaciones sobre la posibilidad de que el Ejército de ese país alterara el resultado de las mismas.

«Fue una elección libre y justa y Turquía sigue siendo un importante aliado de Estados Unidos, así que los felicitamos», dijo el portavoz Tony Snow.

El comisario europeo de Ampliación, Olli Rehn, instó el lunes al gobierno turco que surja de las elecciones a reactivar rápidamente las reformas en el marco de las negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea.

«Es esencial que el nuevo gobierno relance las reformas jurídicas y económicas con una determinación completa y resultados concretos», dijo Rehn al llegar a una reunión de ministros europeos de Relaciones Exteriores en Bruselas. *

 

Claves

«Hemos visto cómo un partido de raíces islamistas se posicionaba en la tradición de la derecha democrática», comentó Nilüfer Göle, socióloga especialista en movimientos islamistas.

«Se trata de un éxito para el sistema parlamentario plural de Turquía y podría ser perfectamente un ejemplo de evolución de un movimiento islamista radical», añadió.

Para Jean Marcou, investigador del Instituto de Estudios Anatolios en Estambul, el AKP ha conseguido desmarcarse de su base electoral original, islamista, para llegar a un público más amplio.

«El AKP (que se autodefine como conservador y demócrata sin connotaciones religiosas) tiene raíces ideológicas antisistema, ya que proviene del movimiento islámico, pero ha entrado en la coyuntura política», explicó.

La prensa turca atribuyó también el éxito del AKP a que los electores rechazaban una injerencia del ejército, ya que éste amenazó con intervenir en abril cuando Erdogan quiso designar como presidente a su ministro de Exteriores Abdullah Güll.

«La primera lección que podemos extraer de estos resultados es que el pueblo ha hecho uso de su poder democrático», estimaba ayer lunes el diario Milliyet.

«La nación ha tenido la última palabra», comentaba el periódico islamista moderado Zaman.

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