La izquierda triunfó en Brasil
«Derrotar al gobierno y preparar el camino hacia la elección presidencial de 2002″ era el objetivo del PT en estas elecciones municipales, informó a la AFP el coordinador electoral del partido, Francisco Campos.
El PT consiguió acercarse a sus objetivos al colocar su bandera roja en la capital económica, mayor ciudad de Sudamérica y tercera del mundo, São Paulo, con un presupuesto municipal de 3.800 millones de dólares.
«El partido que consiga la alcaldía de São Paulo tendrá una bandera en la capital económica de Brasil, que puede ser el cuartel general de las presidenciales de 2002″, declaró recientemente a la AFP Rogerio Schmitt, profesor de Política de la Universidad de São Paulo.
La psicóloga de 55 años Marta Suplicy, ex diputada federal y tradicional defensora de derechos sociales y de mujeres y minorías sexuales, se convirtió en la alcaldesa electa de São Paulo, según los resultados definitivos del Tribunal Superior Electoral (TSE), al vencer al industrial conservador Paulo Maluf.
En Porto Alegre, capital del sureño estado de Rio Grande do Sul, puerta al Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), Tarso Genro, del PT, se hizo con la alcaldía con el 63,51% de los sufragios, cerrado el escrutinio.
También con el 100% del escrutinio, el PT ganó la capital del céntrico Goiania (Goiás).
Los escrutinios dieron también la victoria al PT en la capital de Pernambuco, Recife (nordeste) y en Belén (norte), con lo cual el PT se hizo con cinco de las 11 capitales en elección ayer.
En primera vuelta el PT se hizo con la capital del norteño estado de Sergipe, Aracajú, mientras que perdió la oportunidad de concurrir en las otras dos ciudades más importantes del país, segunda y tercera tras São Paulo: Rio de Janeiro y Belo Horizonte.
El PT consiguió un logro sin precedentes en la primera vuelta el 1º de octubre: aumentar en 51% los votos obtenidos en 1996, con casi 12 millones de sufragios, convirtiéndose en el cuarto partido más votado del país.
La avalancha de votos no se tradujo en alcaldías (conseguirá menos de 200 de los 5.000 municipios en juego), pero su buena colocación le da una excelente representación en el mapa político brasileño hacia 2002.
Aunque la elección municipal no significa un pie en la presidencia, destaca el analista Rogerio Schmitt, cabe destacar que el líder histórico del PT, Luiz Inácio «Lula» da Silva, es el favorito en los sondeos de preferencia de voto presidencial.
Amalgama de las izquierdas creado hace 20 años por sindicalistas e intelectuales, la gran pregunta es «¿cuál fue el PT que ganó?».
En São Paulo la alcaldesa electa lo definió como un «PT más maduro y responsable que sabe administrar las ciudades, defensor férreo del sistema democrático, del socialismo moderno, de las luchas sociales, rojo y con estrella de la esperanza».
Pero la bandera roja ha quedado diluida para algunos y la prensa ya lo ha calificado como un PT «rosa», en referencia a la alcaldesa defensora de derechos de las mujeres y minorías sexuales y poco radical, y a algunas de las propuestas de los candidatos que evitaron hablar de banderas del partido como la revisión de la deuda externa.
Lula rebatió esas opiniones en reciente entrevista al afirmar que «el PT continúa siendo el partido de bandera roja».
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