Evo Morales afirma que ha impuesto un nuevo modelo
«Tenemos un nuevo modelo económico, un nuevo sistema económico que es el inicio de una industrialización del país, es una forma democrática de cambiar a Bolivia, después de recuperar los recursos naturales», afirmó Evo Morales en rueda de prensa en el Palacio de Gobierno a un día de cumplir 18 meses de gestión.
El mandatario indígena asumió el poder el 22 de enero de 2006 tras ganar las elecciones con una abrumadora mayoría, en una histórica victoria al cabo de dos décadas en las cuales ningún candidato ganó los comicios en forma directa.
«La próxima tarea es la industrialización. Necesitamos socios, la situación económica cambia», se congratuló al asegurar que la «estabilidad macroeconómica ya se siente en la microeconomía».
Históricamente no se ha industrializado nada en este país, que se ha mantenido durante más de siglo y medio como exportador de materias primas, pero sin beneficiarse mucho de ello.
El jefe de Estado dijo que por las medidas lanzadas por su gobierno, Bolivia ha despegado económicamente. «Empezamos el 1º de mayo nacionalizando los hidrocarburos, lo que ha permitido que la economía boliviana mejore», indicó.
Según sus cálculos, la economía boliviana ha crecido con la nacionalización de los hidrocarburos, subiendo sólo en este rubro de 300 millones de dólares de ingresos, en 2005, a casi 2.600 millones que percibirá el Estado en 2007 por concepto de regalías e impuestos.
Bolivia vive sumergida en la contradicción de contar con la segunda mayor reserva de gas natural de Sudamérica, después de Venezuela, pero con dos tercios de su población viviendo en la pobreza.
En 2006 la economía boliviana creció al 4,6%, índice inferior al de otros países de la región, como el 10% registrado en Venezuela, 8,5% en Argentina, 7,5% en Uruguay, 7,2% en Perú, 6% Colombia o 4,8% en Ecuador, según datos de la Cepal.
El ex líder cocalero se congratuló también por la reciente firma del contrato de explotación del fabuloso yacimiento de hierro de El Mutún con la siderúrgica india Jindal, cuya inversión Morales estima que será de 2.100 millones de dólares en los próximos ocho años y que generará un «gran polo de desarrollo para el sudeste y para el país».
El presidente aseguró que sólo ese proyecto supera los ingresos de todo el proceso de capitalización impulsado por el ex mandatario conservador Gonzalo Sánchez de Lozada, en 1996, que abrió a capitales extranjeros las principales empresas estatales.
«Todo ese proceso debía generar 1.600 millones de inversión», sostuvo.
Destacó la nacionalización de la minería, cuyo proyecto estrella es la explotación estatal del mayor yacimiento estañífero del país, el cerro Posokoni, en la comarca de Huanuni (300 kilómetros al sur de La Paz), que según sus proyecciones permitirá un ingreso de alrededor de 5 millones de dólares al mes.
En su política agraria señaló que el gobierno ha avanzado en la redistribución de tierras sustentada en terminar «con el latifundio improductivo y en estimular la mecanización del agro», aunque enfrenta una férrea oposición del sector agropecuario de la pujante Santa Cruz, cuyos líderes califican este proceso de político.
«En lo político hemos descolonizado al Estado. Mi gabinete tiene representación popular. David Choquehunaca es el primer canciller indígena. En salud tenemos más hospitales y mejor atención médica; en educación estamos avanzando en una nueva reforma educativa para acabar con el analfabetismo y para mejorar la educación superior», remarcó. *
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