Mientras Barak intenta fortalecer su poder con el halcón Sharon, Arafat se reúne con Mubarak

La paz sigue ausente en Medio Oriente

Se trata de la primera reunión entre los dos dirigentes desde la cumbre árabe celebrada los días 21 y 22 de octubre en El Cairo y casi dos semanas después de la israelo-palestina de Charm el Cheij, auspiciada por Estados Unidos.

El primer ministro israelí, Ehud Barak, declaró este domingo que esperaba que «los acuerdos de Charm el Cheij fueran respetados», estimando que, en ese caso, «sería posible contemplar» reuniones separadas del presidente estadounidense Bill Clinton con él y Arafat.

La Casa Blanca indicó el 24 de octubre que el presidente Clinton quería invitar a Arafat y a Barak a entrevistas separadas en Washington siempre que ambos apliquen los acuerdos de Charm el Cheij.

Durante la cumbre de Charm el Cheij, las dos partes se comprometieron a poner fin a la violencia que causó desde el 28 de setiembre último por lo menos 149 muertos (uno de ellos declarado clínicamente muerto), en su inmensa mayoría palestinos.

«Todavía no es posible afirmar que haya una reducción significativa de la violencia aunque en algunos lugares la policía palestina actúa para limitar las manifestaciones cerca de posiciones israelíes», declaró el domingo Barak, en un comunicado de la presidencia del Consejo.

Por su parte, Arafat afirmó el domingo que la sublevación palestina contra el ejército israelí continuará hasta que «la bandera palestina ondee sobre Jerusalén, capital del Estado palestino».

Barak y Sharon

El primer ministro israelí Ehud Barak y el líder derechista Ariel Sharon no lograron este domingo ponerse de acuerdo para formar un gobierno de emergencia nacional, mientras la violencia proseguía en Oriente Medio con la muerte de cuatro palestinos en choques con soldados israelíes.

Las divergencias entre Barak y Sharon persistían sobre la formación de un gobierno de emergencia nacional. Sharon es uno de los halcones de la política israelí.

La radio pública y la militar precisaron que las conversaciones, que duraron más de dos horas, habían tropezado de nuevo con el derecho a veto que Sharon exige para todas las decisiones de ese gobierno sobre el proceso de paz y las negociaciones con los palestinos.

Interrogado por la AFP, un portavoz de Sharon no confirmó ni desmintió esas informaciones.

Ambas emisoras anunciaron que Barak y Sharon habían decidido encargar al ministro laborista de Comunicaciones, Benjamín Ben Eliezer, y al diputado del Likud, Meir Cheetrit, la continuación de las conversaciones para intentar hallar una fórmula de compromiso.

Por su parte, Arafat afirmó que la sublevación contra el ejército israelí iba a seguir hasta que «la bandera palestina ondee sobre Jerusalén, capital del Estado palestino».

Desde que comenzó la sublevación palestina (Intifada) el 28 de setiembre último, tras la visita de Sharon (jefe del Likud, oposición derecha) a la Explanada de las Mezquita se han registrado más de 4 mil heridos.

Esta nueva jornada de violencia podría perjudicar una eventual visita a Washington de Barak, y aleja aún más la perspectiva de la reanudación de las negociaciones de paz con los palestinos.

Barak puso como condición previa para su viaje a la capital estadounidense el cumplimiento de los acuerdos de Charm el Cheij y por tanto el fin de la violencia.

«Si la violencia se reduce, iremos a Washington para ver si existe materia de discusión», afirmó Barak por la mañana.

Los enfrentamientos dejaron este domingo 4 muertos, uno de ellos declarado clínicamente muerto, y 60 heridos. Por su parte, el canciller alemán, German Shroeder, quien se encuentra de gira en Medio Oriente, se reunió ayer con el primer ministro libanés, Rafik Hairi.

Shroeder sostuvo que si bien Europa no puede relevar a Estados Unidos en su papel de mediador, sí puede colaborar en ese sentido. El miércoles tiene previsto entrevistarse con Arafat y Barak, por separado, claro.

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