Polonia vuelve a frenar acuerdo en la cumbre de la UE
«Lo que nos ha sido propuesto no es suficiente como para que podamos aceptarlo», dijo el primer ministro polaco, Jaroslaw Kaczynski, en referencia a la oferta que Merkel, que preside la cumbre de la UE, hizo a su hermano gemelo, el presidente Lech Kaczynski, al frente de la delegación de Varsovia.
«Si ustedes me preguntan ahora, diría que (las negociaciones) terminarán en un veto», declaró Jaroslaw Kaczynski, quien exigió a sus 26 socios de la Unión Europea «modificar el sistema de votos» de doble mayoría calificada previsto por la Constitución rechazada por franceses y holandeses en referendo en 2005.
Según ese sistema de doble mayoría que cuestiona Varsovia, una decisión sería adoptada con el voto favorable del 55% de los Estados miembros y el 65% de la población de la UE, lo que facilita la capacidad de bloqueo de Alemania y los grandes países (Gran Bretaña, Francia e Italia).
Después de varias reuniones en doce horas, Merkel y el presidente polaco Lech Kaczynski habían llegado a un «compromiso preliminar» para levantar el veto de Varsovia, según fuentes diplomáticas europeas.
El acuerdo con Polonia incluía cinco puntos, entre ellos el denominado «compromiso de Ioannina».
Ese compromiso, del nombre de una isla griega, fue ideado por los Estados miembros de la UE en 1994 para permitir que un pequeño grupo de países que estén cerca de la minoría de bloqueo, pero sin alcanzarla, puedan pedir el reestudio de una decisión tomada por la mayoría cualificada.
La oferta a Polonia abarcaba además una postergación hasta 2014 de la entrada en vigor del nuevo sistema de voto por doble mayoría calificada previsto por la Constitución y retenido en el nuevo tratado, que debía aplicarse a partir de 2009.
También se elevaba de 4 a 5 el número de países necesarios para alcanzar la minoría de bloqueo.
En cuanto al otro gran problema de la cumbre, el Reino Unido, su primer ministro Tony Blair señaló que hizo «progresos» en las cuestiones que le preocupaban para lograr un acuerdo: la Carta de Derechos Fundamentales vinculante, el canciller europeo, un aumento de las decisiones aprobadas por mayoría y una pérdida de control de su sistema judicial y policial.
«Estamos progresando en lo concerniente a los cuatro elementos claves para la posición británica», dijo Blair, quien anunció igualmente que había un acuerdo con Francia para mencionar la necesidad de una competencia libre y abierta en el mercado europeo, un obstáculo que surgió por imprevisto.
Durante la segunda jornada de la cumbre, los 27 parecían haber llegado a un acuerdo para reemplazar el «ministro» de Relaciones Exteriores previsto en la Constitución europea por un Alto Representante de la UE, según fuentes europeas, aunque este compromiso propuesto por el presidente de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, no fue confirmado por Gran Bretaña.
En su propuesta de nuevo tratado, más modesto que la Constitución, la presidencia alemana conservó las grandes innovaciones de ese texto, abandonó el término «Constitución» o los símbolos, como la bandera o el himno de la UE, que algunos veían como el advenimiento de un super-Estado europeo.
En caso de acuerdo, los líderes europeos convocarían a una Conferencia Intergubernamental (CIG) encargada de redactar el nuevo tratado, que podría ser firmado a fines de 2007 ó principios de 2008 y, tras la ratificación de cada Estado, entrar en vigor a mediados de 2009 para las elecciones europeas. *
La dirigente socialista francesa Ségolène Royal libra una lucha de titanes con los ‘elefantes’ del partido para tratar de imponer de una vez su liderazgo y recomponer los platos rotos de una formación que volvió a salir derrotada de los comicios presidenciales y legislativos. Tras un período de contención obligado por la celebración de las elecciones legislativas del 10 y 17 de junio -en las que los socialistas perdieron ante la mayoría gubernamental del presidente conservador Nicolas Sarkozy-, los líderes de la formación enseñaron de nuevo sus cuchillos e hicieron evidentes sus divisiones entre partidarios y detractores de Royal.
El presidente de Estados Unidos urgió a su homólogo vietnamita a tomar acciones en materia de derechos humanos, en tanto manifestantes que aguardaban afuera de la Casa Blanca demandaron la liberación de los prisioneros políticos en Vietnam.
El presidente vietnamita, Nguyen Minh Triet
-el primer jefe de estado de esa nacionalidad en visitar Estados Unidos desde la guerra de 1975-, debió enfrentar un aluvión de quejas contra la administración comunista de su país referidas a violaciones de los derechos humanos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad