Francia: la izquierda repuntó en el 2º turno de las legislativas
NICOLAS SARKOZY parecía llevarse todo por delante y conquistar una mayoría aplastante en la Asamblea Nacional. Se hablaba, sobre todo después de su éxito en el primer turno de las elecciones legislativas, de una ola azul («une vague bleue) que anegaría toda Francia. No fue así. En el segundo turno del domingo 17, la UMP conquistó sí la mayoría absoluta, pero perdió 45 bancas en un total de 577. El Partido Socialista aumentó su representación en 36 bancas y con los electos próximos («apparentés») puede superar los doscientos. Las otras fuerzas de izquierda mejoraron considerablemente respecto a la elección presidencial del 6 de mayo. El PCF mantiene su grupo en la Asamblea en alianza con los Verdes. En el PS se elevan voces por la unión de toda la izquierda. En París cuyo alcalde es el socialista Bertrand Delanoë- la izquierda sorprendió y conquistó nuevas posiciones. El nuevo movimiento centrista de François Bayrou (Movimiento Democrático, MoDem) contribuyó a la pérdida de posiciones de la UMP. En los días previos los analistas advirtieron «un estremecimiento (un frémissement) a favor de la izquierda». El ministro Alain Juppé perdió en la Gironde frente a una candidata socialista y renunció. Sarkozy deberá remodelar su gabinete y rever su estrategia. En particular, porque su propuesta de aumentar el TVA (una tasa de valor agregado que va a impactar negativamente sobre el poder de compra) suscitó un rechazo generalizado.
En los llamados Dominios y Territorios de Ultramar (DOM-TOM) la izquierda ganó 5 bancas, avanzó sobre todo en la Guayana, Saint-Pierre et Miquelon, Martinica, Guadalupe y Wallis y Fortuna, mientras la UMP conservó Nueva Caledonia y Polinesia.
La UMP bajó y el PS subió
La UMP pensaba aumentar sus actuales 359 diputados, pero bajó a 314. El PS sube de los 149 actuales a 185, y con los electos por otros grupos próximos llegaría a 202, según Reuters. La diferencia es mucho menor si se analizan los porcentajes.
Ya se sabe que las elecciones legislativas francesas no se rigen por la proporcionalidad. En el primer turno, tres semanas atrás, se eligieron 109 diputados UMP y 1 socialista, cada uno de los cuales sobrepasó el 50% de los votos en su circunscripción. Al segundo turno, en las circunscripciones restantes fueron a la elección los dos mejor situados. Todos los votos por los restantes candidatos van al tacho. En este segundo turno la votación de la UMP y sus aliados fue de 47,79% y la de los socialistas y sus aliados de 45,01%, lo que revela el alto grado de polarización. De paso sea dicho, la abstención fue de 40% clavados, muy similar a la del primer turno, y se eligieron en total a la Asamblea 107 mujeres y 470 hombres.
En la segunda circunscripción de la Gironde, el ministro de Ecología, desarrollo y medio ambiente, Alain Juppé, fue derrotado por la socialista Michèle Delaunay. A primera hora del lunes entregó su renuncia. Se estima que el aumento de la TVA desempeñó un papel importante en la retracción de los votos por la UMP y fue considerado como un adelanto de la tendencia de sus políticas sociales.
En el PS, la comidilla es el fin de la relación entre Ségolène Royal (candidata presidencial) y François Hollande (secretario general) tras 30 años de vida en común y cuatro hijos. Al tema hay una referencia especial en el libro de Ségolène que saldrá a luz mañana («Les coulisses d’une défaite», Tras las bambalinas de una derrota). Allí dice: «Le pedí a François Hollande de irse del domicilio, de vivir su historia sentimental por su lado, expuesta como está en los libros y los diarios, y le deseé felicidad»).
Está en disputa la dirección del PS, que Hollande aspira a conservar, mientras Ségolène desea someterla a una elección en que será candidata, lo mismo que Dominique Strauss-Kahn, Laurent Fabius y Bertrand Delanoë. Una corriente sostiene que la renovación del PS pasa por una alianza entre Ségolène y Strauss- Kahn, y es tanto más necesaria desde que cuatro miembros destacados del PS han pasado a integrar el gobierno de Sarkozy: el ministro de Exteriores Bernard Kouchner, así como Jean-Pierre Jouyet, Martin Hirsch y Eric Besson.
En el PS se elevan voces a favor de la unión de la izquierda. El propio Hollande declara que su partido debe «federar en una sola fuerza al conjunto de la izquierda», y Martine Aubry, alcalde de Lille, expresa idéntico anhelo a fin de «llevar a lo alto los valores de justicia, igualdad, responsabilidad y solidaridad».
Comunistas y verdes
Se decía que, después de su desastrosa votación en las presidenciales, el PCF estaba destinado a una virtual desaparición. Por el contrario, conservó la mayor parte de su bancada de 21 diputados (tendrá 17 ó 18) y en alianza con el partido Verde, a favor de la cual se ha manifestado su principal dirigente Noel Mamère, diputado reelecto junto con otros tres, podrá constituir su grupo parlamentario en la Asamblea. Para ello se requieren 20 parlamentarios.
Marie-George Buffet, secretaria general del PCF, reelecta en la Seine Saint-Denis con 56% de los votos contra su adversario de la UMP, declaró que «en las condiciones del bipartidismo entre la UMP y el PS, el resultado del PCF es muy bueno». El vocero Michel Laurent agregó que «frente a la anunciada como irresistible ‘ola azul’, se acrecentó la resistencia y la izquierda se agrupó en torno a los candidatos socialistas, comunistas y verdes». Se anuncia un Congreso extraordinario del PCF para fin de año, previo al Congreso ordinario del otoño 2008.
El MoDem de Bayrou
El recién creado Movimiento Democrático (MoDem) de François Bayrou «ayudó a la izquierda a contener la victoria de la UMP», según la tesis expuesta por Philippe Chriqui y Pierre Christian. Dicho partido obtuvo 4 bancas directas, y entre 20 y 22 más se agrupan en el Nuevo Centro, próximo al mismo. Los autores demuestran que en varias circunscripciones en que los diputados salientes socialistas estaban en posición desfavorable en el ballottage tras el primer turno, recibieron un apoyo decisivo del MoDem. Esto ocurrió en Saône-et-Loire-, en París, y también contribuyó a la derrota de Juppé en la Gironde y a la caída de bastiones de la derecha. Se recuerda la política de mano tendida de Seégolène hacia Bayrou en todas las instancias electorales.
La sorpresa de París
«En París, la izquierda provoca sorpresa y obtiene resultados inigualados», reza un titular de Le Monde de ayer. Y explicita: «Más que resistir, en París la izquierda obtuvo resultados inéditos y ganó una circunscripción, llevando así a 13 sobre 21 el número de sus diputados». Se revirtieron resultados favorables que había conseguido la derecha en la primera vuelta. La UMP se empeñó a fondo en la capital, sobre todo para erosionar la imagen y la influencia de Bertrand Delanoë. Pero fracasó. *
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