Hamas toma el control absoluto
Abas, también líder de Fatah, encargó ayer al ministro saliente de Finanzas, el independiente Salam Fayyad, la formación de un nuevo gobierno de emergencia después de la disolución de la mesa de unidad con los integristas que decretó el jueves.
Fayyad fue alto funcionario del Fondo Monetario Internacional (FMI) y goza de la confianza occidental.
Sin embargo, poco después, el portavoz de Hamas, Sami Abu Zuhri, denunció ese encargo, afirmando que es «contrario a todas las leyes palestinas» y representa un «golpe de Estado contra la legalidad», mientras el derrocado primer ministro, Ismail Haniyeh, proclamó que el gobierno saliente «continuará ejerciendo sus funciones».
Los palestinos se arriesgan a un escenario con dos gobiernos: uno encabezado por Hamas en Gaza y otro liderado por Abas en Cisjordania.
«Pedimos a Mahmud Abas que dé marcha atrás en su decisión y a Salam Fayyad que rechace ese nombramiento ilegal», declaró el portavoz.
La decisión de Abas se produjo tras el anuncio que hizo en la madrugada de ayer Hamas, que dijo controlar en la franja de Gaza todos los edificios de las fuerzas de seguridad fieles a Fatah.
La situación en Gaza, algo más calmada y bajo control de los combatientes armados de Hamas, generó la preocupación de la comunidad internacional.
El grupo islamista está considerado una organización terrorista por Israel, la Unión Europea y Estados Unidos.
El Cuarteto internacional para Oriente Medio (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia y ONU) manifestó su «pleno apoyo» a Abas.
La presidencia alemana de la UE «condenó con la máxima severidad la toma violenta del poder por las milicias ilegales de Hamas».
Rusia pidió a los palestinos que pongan fin a «su conflicto fratricida» y Egipto decidió retirar su personal diplomático desde Gaza.
Miles de partidarios de Hamas se reunieron frente al Parlamento en Gaza para celebrar su victoria, provistos de ejemplares del Corán y banderas verdes, en apoyo de su brazo armado, las Brigadas Ezzedin Al Qassam.
Los habitantes de Gaza empezaron prudentemente a salir de sus casas por primera vez desde el 7 de junio, cuando se desencadenaron los violentos enfrentamientos entre ambas facciones que se han saldado con 116 muertos y 550 heridos, según la Cruz Roja Internacional.
Combatientes de Hamas permanecían dentro de Al Muntada, el complejo donde se encuentran las oficinas de la Presidencia palestina, de donde se apoderaron de ordenadores, documentos, armas y de los vehículos oficiales presentes en el lugar, según testigos.
Decenas de palestinos fueron hasta las residencias abandonadas por responsables de Fatah y también al cuartel general de las fuerzas de seguridad para llevarse lo que podían, desde muebles hasta grifos, constató un corresponsal de la AFP. *
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