Tropas de EEUU en el Golfo están en estado de alerta "Delta"

Pentágono dio alarma roja

Las tropas en Barhein, Qatar y en la base aérea de Incirlik, Turquía, están en estado de alerta «Delta», el máximo del código militar norteamericano que entra en funciones después de una acción terrorista o en caso de «una amenaza específica y creíble de atentados». Según el New York Times, que ayer informa al respecto, la alarma fue activada también para las bases militares y las sedes diplomáticas en Arabia Saudita.

La alarma «Delta» significa en la práctica que las instalaciones norteamericanas interesadas han quedado «off limits» y, entre otras cosas, sus accesos están bloqueados, cada vehículo que entra o sale de ellas es rigurosamente revisado. El atentado del 12 de octubre en el puerto yemenita de Aden contra el destructor USS Cole había provocado que se elevara el nivel de guardias en las bases y sedes norteamericanas en la región.

Los servicios de inteligencia estadounidenses de inmediato sospecharon de Bin Laden en el origen del atentado por la «similitud» del modus operandi de los terroristas suicidas que atacaron el destructor en Aden con la masacre en las embjadas norteamericanas en Kenya y Tanzania, de agosto de 1998. Aquellas masacres fueron atribuidas por los servicios de inteligencia de Washington a Bin Laden, considerado como el «cerebro» máximo del terrorismo internacional y uno de los hombres más buscados en todo el mundo.

Según los servicios secretos norteamericanos ahora hay nuevos y más concretos motivos de preocupación: Bin Laden considera que la nueva Intifada palestina en Israel hizo madurar las condiciones para una serie de atentados en el Golfo.

La amenaza es considerada grave a tal punto que, según trascendidos de prensa, en el Pentágono se estaban examinando ayer planes para un «ataque preventivo» contra los santuarios de Bin Laden en Afganistán.

Fuentes de la Secretaría de Defensa salieron parcialmente al paso de los trascendidos para señalar que por ahora «no se ha adoptado decisión alguna».

Para ordenar una acción de represalia, el presidente Bill Clinton necesita «pruebas y objetivos ciertos» a los que atacar, añadieron las fuentes. Sobre Estados Unidos todavía pesa el fiasco de los raíds contra Sudán hace dos años que supuestamente debían penalizar a Bin Laden por los ataques en Kenya y Tanzania. Pero el blanco de las bombas norteamericanas sobre Sudán no fue una central del terrorismo islámico sino una fábrica de aspirinas.

La alarma «Delta» involucra a la base de la Quinta Flota de la Marina de Guerra de los Estados Unidos en Barhein, una pequeña base en Qatar y la base de Incirlik, Turquía, de la cual parten vuelos de patrullaje de la operación «Northern Watch», de control sobre la zona de exclusión aérea (dispuesta por Estados Unidos y Gran Bretaña, unilateralmente) sobre Irak septentrional.

La amenaza contra Incirlik tendría tal gravedad que «incluso los servicios de seguridad turco creen en ella», dijeron fuentes del Pentágono a la cadena televisiva ABC.

Las representaciones diplomáticas en el área del Golfo fueron advertidas que deben estar listas para rechazar ataques terroristas. Esas sedes en los últimos días cerraron sus puertas al público en forma intermitente.

También fueron suspendidas las clases en las escuelas internacionales frecuentadas por los hijos de los diplomáticos y del personal militar norteamericano en la zona del Golfo.

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