Ahmadinejad elogia al bielorruso Lukachenko
Tras haber recibido en julio pasado al presidente venezolano Hugo Chávez, opositor acérrimo a la política de Washington, Lukachenko desenrolló la alfombra roja en honor al jefe de estado iraní con motivo de su visita oficial de ayer lunes y hoy martes a Belarús.
Estos dos dirigentes, que figuran entre los líderes más aislados en la escena internacional, se dieron un cariñoso abrazo tras la llegada del presidente iraní, el lunes por la mañana, a Minsk.
«Usted es uno de mis mejores amigos», declaró Ahmadinejad, cuyo país, acusado por Occidente de intentar dotarse de armas nucleares, cuenta con contadas amistades entre los más poderosos de la comunidad internacional, salvando las de Rusia y China.
«Disponemos de un potencial enorme sobre las perspectivas a largo plazo. El refuerzo de las relaciones entre Rusia e Irán permitirá mantener la seguridad regional y mundial», agregó el líder ultraconservador iraní en unas imágenes transmitidas por la televisión nacional bielorrusa.
«Las relaciones irano-bielorrusas dan mucho de que hablar. Cada uno interpreta esta relación a su manera», declaró por su parte Lukachenko, considerado por Washington como «el último dictador de Europa» y poco acostumbrado a recibir visitas de foráneos, salvo a sus «amigos» de la ex Unión Soviética, de Vietnam o de China.
A continuación los dos líderes criticaron «la formación de un mundo unipolar», en referencia a la política de Estados Unidos, y hablaron de cuestiones energéticas y de intercambios comerciales.
«En primer lugar, es un encuentro entre personas que creen lo mismo, que están de acuerdo sobre el antinorteamericanismo (…) Es la continuación de los esfuerzos por la creación de un bloque antiestadounidense», estimó el ex viceministro de Relaciones Exteriores bielorruso Andrei Sanikov.
Según el politólogo bielorruso Igor Lialkov «es posible que sus conversaciones versen sobre el intercambio de tecnologías nucleares, habida cuenta de que Belarús prevé construir su propia central nuclear», y también sobre armamento.
En noviembre de 2006 Lukachenko viajó a Teherán, donde brindó su apoyo al programa nuclear civil iraní y firmó una serie de acuerdos comerciales, en particular en el sector petrolero y de construcción de automóviles y de tractores.
Además, en enero pasado Belarús e Irán firmaron un protocolo de acuerdo sobre cooperación en materia de defensa, lo que hizo temer que Minsk proyecte vender a Teherán sistemas defensivos antiaéreos de fabricación rusa. *
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