Comienza en Francia la campaña de legislativas
Apenas un mes después de la elección presidencial, los franceses elegirán a dos vueltas, el 10 y 17 de junio, a 577 diputados, entre 7.750 candidatos.
El primer ministro François Fillon considera que la victoria es «la etapa previa» a la aplicación de un amplio programa de reformas prometido por el presidente Sarkozy. Tanto Fillon como doce miembros más del gobierno son también candidatos a ocupar uno de los escaños de la Asamblea nacional.
Aunque el primer ministro ha llamado a la prudencia, la situación se anuncia favorable a la Unión por un Movimiento Popular (UMP, conservador). Con sus 359 diputados, frente a los 150 del Partido Socialista (PS), la UMP aspira a obtener mejores resultados. Según los sondeos, el partido del presidente Sarkozy obtendría entre 320 y 400 diputados. Los ánimos del PS se encuentran mermados tras el fracaso de Ségolène Royal en la elección presidencial. Los socialistas están desde entonces enzarzados en una lucha de poder y además desestabilizados por la fuga de personalidades destacadas de la izquierda, como Bernard Kouchner, nuevo ministro de Exteriores.
«La izquierda se dispone a recibir una nueva tunda», a elegir entre «derrota, desbandada o debacle», consideraba ayer lunes el diario de izquierdas Libération.
El jefe del PS y compañero de Royal, François Hollande, lanzó el domingo «un llamamiento a los franceses» para que no den a la UMP «todas las palancas de mando» Para los demás partidos de la oposición, la situación tampoco se presenta mejor.
Los comunistas, que tienen 21 diputados, podrían perder la mitad. Los Verdes, con sus tres escaños, se juegan su supervivencia en la Asamblea nacional a falta de un acuerdo con los socialistas.
En cuanto a los 29 diputados centristas de la Unión por la Democracia Francesa (UDF), 24 se han unido a Sarkozy y sólo cinco se presentarán como candidatos del nuevo Movimiento Demócrata fundado por François Bayrou.
El ex candidato centrista a la presidencia instó los franceses a hacer entrar en la Asamblea nacional a «abogados» que defiendan los intereses de los ciudadanos «y no sólo a gente que dice sí a todo y que ratificará decisiones tomadas por otros».
Nicolas Sarkozy ha comenzado enérgicamente su presidencia, mostrándose dispuesto a ocuparse de numerosas cuestiones, entre ellas la del gigante aeronáutico europeo EADS, que se prevé que despida a más de 4.000 trabajadores en Francia.
Según numerosos sondeos, más de dos tercios de los franceses están satisfechos con el nuevo gobierno, paritario y abierto a personalidades de la izquierda y del centro. Casi el 80% consideran al nuevo ejecutivo dinámico y competente. *
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