Crisis en Israel
Ehud Olmert se aferraba ayer viernes a su puesto de primer ministro de Israel a pesar de los insistentes llamados para que dimita lanzados en Tel Aviv durante una gran manifestación de protesta contra el fracaso de la guerra en Líbano.
Más de 100.000 israelíes laicos y religiosos, colonos, de movimientos juveniles de izquierda, familiares de víctimas de la guerra y de asociaciones de soldados reservistas, manifestaron a los gritos de «dimisión» en la plaza Yitzhak Rabin.
Se trata de la primera manifestación desde la publicación de un demoledor informe provisorio de una comisión gubernamental sobre las fallas del gobierno y del ejército frente al Hezbolá, durante la guerra en Líbano, entre el 12 de julio y el 14 de agosto de 2006.
«Voy a salir adelante y no escaldado», confió Olmert a sus consejeros, según declaraciones citadas por el cotidiano Maariv.
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